Según anuncia Autosport, las disputas entre Kimi Räikkönen y Lotus se han “solucionado” provisionalmente después de que ambas partes llegasen a un acuerdo por el que el finlandés participará en los dos últimos Grandes Premios que quedan para finalizar la temporada. Así, gracias a este acuerdo el campeón de 2007 no emprenderá acciones judiciales con el equipo británico por el tema de los impagos que la escudería ha ido acumulando y que todavía debe al piloto finlandés.

Esta decisión por parte de Räikkönen y su mánager Steve Robertson es como un salvavidas para el equipo Lotus, puesto que los de Enstone, a pesar de sus escasos recursos, están luchando por conseguir una mejor posición en el Mundial de Constructores que la cuarta que tienen ahora. Ser segundos o terceros es de vital importancia para el equipo debido a la recompensa económica que supone terminar en esos puestos, mayor a mejor posición.

En lo que se refiere a los intereses de Kimi Räikkönen, también le beneficia este pacto. El piloto finlandés se encuentra ahora defendiendo su tercera posición en el Mundial de Pilotos acumulando 183 puntos en total, y sus rivales más cercanos no tienen muchos puntos menos que él y le adelantarían si finalmente decidiese no correr en las dos últimas pruebas celebradas en Estados Unidos y Brasil.