Desde hace unos años, la Fórmula 1 se ha convertido, principalmente, en un negocio, dejando atrás su faceta deportiva. Una leyenda de este deporte como Ayrton Senna decía que disfrutaba más corriendo con karts, ya que ahí no había presiones ni política de por medio. Incluso, reconoció que su mejor rival fue Terry Fullerton, un piloto con el que coincidió en karts.

hulkenberg

Toda esta historia de Senna viene en relación con la actual situación de la F1. Pilotos con un gran talento, pero sin dinero, se encuentran sin conocer su futuro a poco más de dos meses de comenzar la pretemporada. Hülkenberg es el ejemplo más claro de ello, aunque también se podría mencionar a Sergio Pérez, al que confirmaron su salida de McLaren en pleno noviembre. El mexicano, al igual que Pastor Maldonado, cuenta con importantes patrocinadores detrás.

Así pues, ambos pilotos latinoamericanos parten con ventaja respecto al germano debido al color verde del dinero. Y, en estas circunstancias, surge en mi cabeza una pequeña duda. ¿Es Ricciardo mejor que Hülkenberg, como para pilotar un Red Bull?

No es que vaya a criticar su elección, por supuesto, todos y cada uno de los pilotos de la parrilla se merecen el respeto de todo el mundo, se juegan la vida a 300 km/h. Incluso, en el caso de Kimi Räikkönen esta temporada, sin cobrar. La elección de Ricciardo era la opción fácil, de cantera. El equipo austríaco no ha querido poner en aprietos a su estrella contratando a un piloto de más caché para sustituir a Webber.

ricciardo

En cierto modo, la elección de un piloto que ha estado desde su juventud bajo su tutela es lógico. Pero, al igual que ocurre por ejemplo en el fútbol, si lo que tienes en casa no es suficiente para cumplir con las exigencias del más alto nivel, se recurre a buscar fuera.

Y, al menos para un servidor, el australiano no lo ha hecho mejor que el actual piloto de Sauber. Ya la temporada pasada en Force India dejó buenas sensaciones, especialmente en el Gran Premio de Brasil. Al final, si se confirman todos los rumores, Hülkenberg volvería a la escudería india junto a Sergio Pérez, mientras que Maldonado heredaría el Lotus de Raikkonen.

Sinceramente, es una pena que un talento nato como el del alemán, calificado como uno de los mejores de la parrilla por Fernando Alonso y por otras personalidades del padock, se quede sin uno de los volantes deseados por un puñado de euros. Pero esto, señores y señoras, es el negocio.

Imágenes: Webs oficiales F1 y Toro Rosso