Fuente: Sutton

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La escudería Mercedes ha tenido un año repleto de altibajos, que finalmente le han dado a final de temporada el segundo lugar en el Campeonato de Constructores tan solo por detrás de los inalcanzables Red Bull. Como se suele decir, Mercedes ha sido el mejor equipo de la otra liga.

Inicio duro y con novedades

Mercedes empezaba esta temporada con el bombazo del mercado de fichajes en sus filas: Lewis Hamilton dejaba McLaren, la única escudería que había conocido en la Fórmula 1 y con la que había llegado a ser Campeón del Mundo, para recabar en la escudería alemana. A priori parecía un movimiento de cara al 2014, donde las predicciones sitúan a Mercedes en lo más alto debido al cambio de motores. Sin embargo esto no fue así ya que rápidamente se vio que Lewis había acertado con el cambio. A su lado el chico de la casa, Nico Rosberg, que comenzaba su cuarta temporada en el equipo con la ilusión de demostrar por fin todo su potencial.

La temporada no empezó bien para el monoplaza alemán que se mostraba rápido en clasificación pero que en carrera se comía unos Pirelli complejos de gestionar. De esta forma, Lewis Hamilton conseguía en el tercer Gran Premio de la temporada su primera pole con el equipo alemán, aunque finalmente finalizaría tercero. Este tercer puesto (compartido con otro tercer puesto en Malasia en la carrera anterior) fue el mejor resultado de la escudería durante las primeras cinco carreras. Especialmente sangrante fueron los resultados obtenidos en el Gran Premio de España, donde Rosberg terminó sexto y Hamilton en la duodécima posición.

Giro de 360º tras un test secreto con Pirelli

Rosberg celebra su victoria en Mónaco. Fuente: Sutton

Rosberg celebra su victoria en Mónaco.
Fuente: Sutton

Tras este Gran Premio llegó el mayor escándalo de la temporada ya que Mercedes disfrutó de un test secreto con Pirelli, que les permitió conocer el funcionamiento de los neumáticos, su gran hándicap. Por supuesto dicho test estaba y está prohibido, lo que provocó la ira del resto de equipos en el paddock. Para colmo dicha polémica fue destapada en la mañana de la carrera del GP de Mónaco en la que los dos Mercedes partían desde las dos primeras posiciones de la parrilla, con Rosberg en la pole, y que a la postre ganaría el alemán con Hamilton en la cuarta posición. La F1 ardía por esta descompensación de la competición y la FIA se veía a obligada a intervenir para aclarar la situación. Finalmente todo quedó en nada: reprimenda para Pirelli y para Mercedes.

Sin embargo el daño estaba hecho y tras esto los resultados de la escudería alemana variaron mucho debido a su mejor comprensión de los neumáticos. Tanto es así que el Mercedes se convirtió en la segunda mitad de campeonato en el segundo monoplaza más solvente, aunque la suerte le dio la espalda a sus pilotos.

Las siguientes dos carreras siguieron alimentando la polémica por el ya bautizado Pirelligate: tercer puesto para Hamilton en Canadá y victoria en Silverstone para Rosberg. Tras un GP de Alemania discreto, aunque con pole de Hamilton, el inglés pisaría el podio en las dos siguientes carreras con una victoria en Hungría y un tercer puesto en Spa.

Dura lucha con Ferrari hasta el final

El neumático de Hamilton estalla en el GP de Japón. Fuente: Sutton

El neumático de Hamilton estalla en el GP de Japón.
Fuente: Sutton

La última mitad de campeonato significaría una dura con los Ferrari por conseguir la segunda plaza del campeonato de constructores. Los dos pilotos de la escudería alemana dispusieron de un mejor coche, pero no de una mejor suerte y los resultados de ambos fueron discretos durante algunas carreras, como por ejemplo en japón, donde Rosberg solo pudo ser octavo y Hamilton se vio obligado a abandonar por un problema en uno de sus neumáticos.

Rosberg consiguió dos podios seguidos en India y Abu Dhabi que allanaron mucho el camino de Mercedes hacia el subcampeonato. Los Ferrari y los Mercedes se jugaron el segundo puesto del campeonato en la última carrera del Mundial, Brasil. Aunque los Ferrari tuvieron contra las cuerdas a los alemanes toda la carrera, finalmente el segundo puesto fue para la escudería teutona, en un año muy difícil.

El 2014 puede ser su año

Los alemanes confían mucho en el cambio de normativa de la próxima temporada. Su motor Mercedes parece estar por delante del Ferrari y del Renault y eso puede darles la ventaja frente a sus más directos competidores por el campeonato. Con una talentosa pareja de pilotos que todavía puede ir a más, los Mercedes tendrán sobre si los ojos de todo el paddock. Eso sí, lo harán sin Ross Brawn que ha abandonado recientemente la escudería.

Los pilotos, a examen

Fuente: f1.com

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Lewis Hamilton (4º, 189 puntos): el inglés ha firmado una buena temporada en un año que tenía que ser de tránsito hacia el 2014. La rápida adaptación a su nueva escudería ha sido clave, aunque no ha conseguido evitar la mala suerte que parece acompañarle últimamente.

  • Victorias: 1
  • Podios: 5
  • Poles: 5
  • Vueltas rápidas: 1
  • Vueltas como líder: 66

 

 

Fuente: f1.com

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Nico Rosberg (6º, 171 puntos): el alemán sigue mejorando como piloto y este ha sido posiblemente su mejor año en la Fórmula 1. Sin embargo, una mayor irregularidad le ha llevado a acabar por debajo de su compañero en la clasificación de pilotos pese a hacer obtenido una victoria más que él.

  • Victorias: 2
  • Podios: 4
  • Poles: 3
  • Vueltas como líder: 66