El Gran Premio de Australia deja a Red Bull en una posición complicada, después de que Vettel se retirara al poco de empezar y Ricciardo fuera descalificado tras finalizar segundo. Rosberg fue el dominador absoluto de la prueba.

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La escudería austríaca, a pesar de una esperanzadora sesión de clasificación con Ricciardo en segunda posición, ha visto como se le escapaban los puntos en Melbourne. Y es que el australiano, pese a finalizar en en segundo escalón del podio, era sancionado horas después por exceder el límite de 100 kg/h en carrera.

Peor le fueron las cosas a Vettel, que tuvo que abandonar la carrera en la vuelta 5 por un problema con su monoplaza. Dentro de dos semanas, Malasia ofrecerá una oportunidad para redimirse de este horrible fin de semana.

Así se van los pilotos de Australia

  • Vettel: el tetracampeón se marcha de la primera cita del mundial con el peor sabor de boca de hace años. No se le vio cómodo sobre el RB10 en todo el fin de semana, no pudo pasar de la Q2 en clasificación y en carrera duró 5 vueltas por un problema con la unidad de potencia. Este año no lo tendrá fácil para revalidar su corona.
  • Ricciardo: el australiano debutaba con Reb Bull de forma oficial y lo hacía en el GP de casa. En clasificación sorprendió y se coló en primera fila junto a Hamilton. Luego en carrera mantuvo su posición hasta el final, yendo a dos paradas. La descalificación de la FIA le quitó uno de los mejores momentos de su carrera.

Así se va Red Bull de Australia

El equipo de la bebida energética no ha podido empezar de peor forma: se va con las manos vacías por primera vez desde Italia 2012, y con una descalificación de por medio. Aerodinámicamente, el coche es superior, pero le falta velocidad en rectas y fiabilidad, el gran problema de Renault. Para Malasia deberán resolverlo si no quieren empezar a descolgarse.

Impresiones del Gran Premio

  • Vettel: “Lo siento por Daniel, no hay nada como un buen resultado en el GP de tu casa. No sabemos que ocurrió con el coche y no entendemos el problema todavía. Todo está relacionado, así que en un principio pensé que no tenía ninguna energía de la batería, pero resultó que el motor falló de alguna manera. Es complicado cómo funciona todo en conjunto, pero al final, el efecto general es que tienes que parar el coche”.
  • Christian Horner: “Esperemos que a través del proceso de apelación quede claro que el coche se ha ajustado en todo momento a los reglamentos. Estos sensores de consumo instalados por la FIA para medir el combustible han resultado problemáticos en toda la calle de boxes, y desde su introducción en el comienzo de las pruebas, ha habido discrepancias. No sentíamos que ese balance fuera correcto, y a medida que nos metimos en la carrera pudimos ver que había una discrepancia significativa entre lo que el sensor estaba leyendo y lo que era el flujo de combustible, que era la inyección real de combustible en el motor, así empezó. Ahí es donde había una diferencia de opinión. Es una tecnología inmadura, y es imposible confiar al 100% en ese sensor, que ha demostrado ser problemático en casi todas las sesiones en las que hemos rodado”.