A pesar de los buenos resultados, en parte, en el equipo Caterham durante el pasado Gran Premio de Bahrein en el que Kobayashi acabo en 15º posición mientras que su compañero de equipo Marcus Ericsson no pudo acabar, los malayos se sienten confiados y prometen mejorar sustancialmente en este Gran Premio de China, sobre todo en cuanto a pilotaje de sus dos pilotos se refiere y tambien en cuanto a la unidad de potencia de su monoplaza, lo que podría conseguir reducir la distancia que mantienen con los Marussia.

Los test que se realizaron después del Gran Premio de Bahrein dejó claro que los Caterham quieren más de lo que actualmente tienen y no se van a rendir hasta conseguirlo; por ello estuvieron tan activos durante dichos tests y sus conclusiones al finalizar los mismos fueron bastante satisfactorios por parte del equipo.

Por lo tanto se presenta un fin de semana en China en el que podríamos observar una mejora del equipo malayo, no al nivel de los mejores como es obvio, pero sí una gran lucha entre los equipos “pequeños”  (Caterham y Marussia) en su lucha particular por el noveno puesto del Mundial de Constructores.