Los dos Mercedes han liderado la segunda sesión de entrenamientos libres en Monza, a pesar de los problemas hidráulicos de Lewis Hamilton. Tras las flechas plateadas han acabado los dos Ferrari, que no deberían conservar tan privilegiada posición cuando los coches con motor Mercedes vayan en serio. 

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La segunda sesión de entrenamientos libres en Monza ha arrancado con sorpresa. Saltaban 21 pilotos a pista para comenzar sus tandas y solo 1 se quedaba en el box. ¿Quién? Pues el segundo contendiente por el título: Lewis Hamilton. El Mercedes del inglés no arrancaba y sus mecánicos tuvieron que desmontar el coche para encontrar la causa. Este año tener un problema en el motor te deja parado mucho tiempo por el aumento de los tiempos de reparación, como ya comprobó Sebastian Vettel en los libres vespertinos de Bélgica. El incidente no dejó indiferente a nadie, especialmente después de la polémica que hubo entre los pilotos de las flechas plateadas en Spa. La prensa inglesa cargó contra Nico Rosberg por el toque que provocó el abandono del Campeón de 2008 y es posible que hoy carguen contra el equipo en vistas de que el británico se juega el título en estas últimas 7 carreras y cualquier problema mecánico estará mirado con lupa.

La oportunidad para Nico Rosberg ha sido de oro, pero no está claro que la haya aprovechado al máximo. El alemán ha tenido una hora más que su compañero para adaptarse a la pista italiana y comprobar el rendimiento y degradación de ambos compuestos de cara a una clasificación y una carrera que pueden ser claves de cara al Mundial. Con el compuesto duro se ha quedado con el mejor crono, pero solo 4 milésimas le han separado de Fernando Alonso, que no debería ser rival este fin de semana. Los McLaren y los Williams sí podrían plantarles cara, sobre todo los de Grove. Los cuatro coches han acabado pegados con los neumáticos duros, salvo por Sebastian Vettel, que se ha colado entre las dos escuderías. Lo lógico sería que el podio estuviese ocupado por tres coches con motor Mercedes, pero en la Fórmula 1 ya sabemos que es difícil que se cumplan las predicciones.

Cuando ya se llevaba transcurrida una hora de sesión Hamilton se subió al coche y salió a la pista con los neumáticos duros. Era imposible hacer el trabajo habitual de la segunda sesión de libres, pero al menos tuvo la ocasión de testar los dos compuestos y hacerse una idea de cómo se van degradando y de la diferencia de rendimiento entre ambos. Con el duro se quedó duodécimo en la tabla, pero hay que tener en cuenta que el resto de cronos se hicieron con el medio. Tras un par de intentos, se metió al box para cambiar al neumático más blando. Le costó mucho menos sacar una buena vuelta, a pesar de tener tráfico en la zona de la Parabólica. En su primer intento se colocó a 61 milésimas de Rosberg. Se tomó un respiro y volvió al ataque, pero de nuevo atrapado entre el tráfico no fue capaz de mejorar.

En las tandas largos quedó claro que la lucha por el podio será feroz. Los Mercedes son favoritos, pero no pueden despistarse si no quieren que alguno de sus rivales, especialmente los Williams, les den un susto importante. No parece que Ricciardo, el tercer hombre en discordia por el título, sea capaz de estar a su altura este fin de semana, pero si algo ha hecho el australiano este año es sorprendernos.

Ninguno de los dos neumáticos mostró una degradación importante, por lo que es posible que la estrategia favorita para la carrera sea la de 1 parada, sobre todo teniendo en cuenta lo largo que es el pit lane en Monza. La mejora entre ambos compuestos no fue muy alta, a diferencia de lo visto en las últimas carreras. A priori, será sencillo para los pilotos de la parte alta de la tabla conservar los medios en la primera ronda de la Clasificación.

Tabla de Tiempos

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Fuente de las imágenes: Sutton y F1.com