El reglamento impuesto en 2014 parece que no termina de asentarse y para la próxima carrera los comisarios de la FIA tendrán que poner una especial atención al uso de gasolina por parte de los Ferrari y los Mercedes, ya que un ingenioso juego de presiones podrían estar dando una ventaja extra a sus propulsores.

Formula One Winter Testing, Jerez

Si hacemos una clasificación con los cambios más polémicos del reglamento que entró en 2014 en vigor en la Fórmula 1, los nuevos motores estarían en lo más alto, pero las nuevas normas con respecto a la gasolina no se quedan atrás y el podio sería su posición natural. Según el artículo 5.1.4, los equipos no podrán superar un caudal de gasolina de 100 kilogramos por hora, algo que limita el rendimiento de los motores y que obliga a los pilotos a realizar una “eco-conducción”.

Pues bien, este artículo del reglamento, presuntamente, ha sido interpretado de una forma diferente en dos motoristas, Ferrari y Mercedes. Según las sospechas de la FÍA, lo ingenieros de estos dos equipos habrían tenido una ingeniosa idea y gracias a la presión del sistema de combustible podrían estar usando un caudal mayor en ciertos momentos de la carrera, sin que los sensores del caudalímetro lo detectaran. Por ello, los comisarios de la FIA instalarán nuevos sensores en los monoplazas mañana jueves, de modo que si las sospechas son ciertas y en China usan este sistema, serán cazados.

Renault es el único motorista que no podría usar una presión de 500 bares, que es la que permitiría esta triquiñuela, ya que su sistema de combustible, de marca Bosh, funciona en torno a los 250 bares de presión. Además, la marca del rombo ya sabe lo que es tener problemas con la FIA por este tema ya que en Australia 2014 Ricciardo fue descalificado por la lectura del caudalímetro de su Red Bull(con motor Renault). Mientras que Honda si tendría esta opción por su mecánica, pero no tanto por sus problemas de fiabilidad. Ahora mismo McLaren-Honda tiene más preocupación por conseguir dar el 100% de su unidad de potencia sin que esta falle, que de jugar con el caudal de gasolina.

No es la primera vez que el reglamento es interpretado a gusto de los ingenieros y que los equipos aprovechan los “vacíos legales” en su beneficio, no hay que olvidar que Newey fue todo un experto en los últimos años en el equipo Red Bull Racing. Incluso la gasolina ha sido objetivo de estas astucias, hace años los equipos jugaban con la temperatura del combustible para favorecer el peso cuando el monoplaza iba cargado.