La decisión tomada hoy por Red Bull de intercambiar a Kvyat y Verstappen en el Gran Premio de España es sin lugar a dudas un insulto para el ruso. La excusa es su golpe a Vettel en la carrera en Sochi, pero todos sabemos que en el fondo solo es allanar el camino a Verstappen, un buen piloto al que están poniendo en bandeja de plata su trayectoria, sin demostrar más que otros. Y, como siempre que en Red Bull hacen algo de esto, la versión oficial que nos plantean es una sarta de mentiras.

kvyat

Helmut Marko, el último villano de la Fórmula 1, ha sido el encargado de dar la cara para explicar esta decisión que ha dejado planchados incluso a algunos seguidores de Verstappen. “La decisión vino solo después de Rusia. Se ha vuelto más y más visible que Daniil no era capaz de competir contra la presión de Daniel Ricciardo, y que estaba constantemente conduciendo el coche por encima de sus límites”. Esto es una mentira fácilmente desmontable . Tan fácilmente desmontable que las palabras de Marko son un insulto a la inteligencia de sus receptores. Es tan fácil como mirar la clasificación de la temporada pasada: Kvyat 7º con 95 puntos y Ricciardo 8º con 92. Vaya, de repente Kvyat no tiene capacidad para luchar con Ricciardo. En cuatro carreras, donde Kvyat ha conseguido un podio por delante de su compañero de equipo.

El desencadenante es sin duda el doble golpe de Kvyat a Vettel en la salida del GP de Rusia. Es cierto que es un accidente rarísimo e inadmisible en un piloto de Fórmula 1, pero también es cierto que Kvyat es la primera vez que realiza una acción así. Algunas fuentes dicen que las quejas de Vettel en el muro de Red Bull son las ocasionantes de este cambio. No lo creo, no creo que Red Bull le deba nada a Vettel, más bien al contrario.

El cambio que relega a Kvyat a la escudería hija es una degradación absoluta para el piloto, para favorecer a un Verstappen que es sin duda un gran piloto, pero también un gran consentido. A Verstappen se le permite no hacer caso de las órdenes de equipo, se le permite faltar al respeto a su compañero de equipo y a sus ingenieros y, ahora, también, se le permite reemplazar a un compañero por una mala acción. Kvyat no se merece el descenso, pero es que puede que Verstappen tampoco se merezca el ascenso. Y esto le afectará positivamente quizás a largo plazo, pero sin duda le afectará negativamente a largo plazo.

En cuanto a Kvyat, si yo fuese él empezaría a buscar escudería esta misma noche ya. Es un piloto de talento que no se merece ser insultado y utilizado de esta forma. Y, por supuesto, no me pensaría cada adelantamiento que tuviese que hacer, Red Bulles incluidos. Y estos mismos consejos se los podría aplicar también Carlos Sainz.

La decisión tomada por Red Bull hoy es legítima, ya que en los contratos de los pilotos pone que se puede hacer, pero antimoral y antideportiva. Es una pena que se juegue con buenos pilotos de esta forma, y Red Bull no es la primera vez que lo hace. Kvyat no se merecía esto, no se merecía ser humillado públicamente.

 

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