Porsche Motorsport ha vuelto a conseguir la victoria en la carrera de resistencia más dura del mundo, y ya suma 18. La marca alemana se encontró con una victoria que dio por perdida a falta de sólo 5 minutos gracias a un problema en el Toyota con el dorsal número 5. ¡Así es Le Mans!
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La carrera de resistencia por excelencia, las 24 horas de Le Mans, ha vuelto a dejar momentos increíbles a los largo de todo un día de carrera en el Circuito de Le Sarthe, como la inesperada victoria de Porsche en su lucha con unos Audi renqueantes y un Toyota imbatible hasta los últimos minutos.

La marca alemana, que ya había cosechado 17 títulos en esta carrera, no tuvo unas 24 horas fáciles después de sufrir algunos problemas en sus vehículos y en especial en el coche pilotado por Mark Webber con el dorsal número 1. El ex pilto de Fórmula 1, y último vencedor de esta carrera, vio como sus opciones de repetir posición en lo más alto del podio se esfumaban llegada la media noche, momento en el que el Porsche 919 Hybrid sufría problemas de temperatura con el motor y perdía más de 1 hora en el box.

Con sólo un coche con opciones, Porsche vio como durante horas Toyota les alejaba más y más de la victoria. La marca japonesa antepuso la vida de las ruedas a la rapidez en pista, algo que les funcionó a las mil maravillas para dominar la carrera prácticamente de forma ininterrumpida durante más de 50% de la carrera. Mientras tanto, Audi se quedaba sin opciones debido a problemas en sus dos vehículos, de hecho, los problemas mecánicos sufridos en el dorsal número 7 hicieron ver a la marca alemana que tenían que meter a su otro coche de inmediato para realizar las mismas reparaciones. La cosa quedaba entre un Porsche y dos Toyotas.

Sin perder la estela, ambas marcas se separaban por apenas segundos pero Toyota lideraba la carrera. Un liderato con el que comenzó el día y que estiró a lo largo de la mañana con soltura hasta minutos ates del final. Como ya decíamos en nuestro artículo de ayer, Le Mans no es sólo velocidad y la fiabilidad cuenta un papel fundamental, unas palabras que no calaron en el box de los japoneses. A falta de sólo 7 minutos, Porsche daba por perdida la carrera y entraba en boxes para hacer su último cambio de neumáticos, aún se podía luchar por la vuelta rápida porque el ritmo de Nakajima no daba opciones.

Últimos 5 minutos de carrera, casi un día entero de competición ininterrumpida en el circuito de Le Sarthe y las mecánicas pidiendo la hora mientras que en el garaje de Toyota ya soñaban con el primer champán de la marca en Le Mans, pero la diosa fortuna tenía otro planes. Se activa la radio del dorsal número 5 y se escuchaban las palabras con las que nadie contaba: “¡No power!” A falta de sólo 1 vuelta y  con su máximo perseguidor muy lejos, el Toyota se quedaba sin potencia en el motor y en las zonas de más de 300 km/h, Nakajima apenas alcanzaba los 180 km/h, mientras que el Porsche avanzaba con el pie a la tabla sabiendo de la oportunidad. Así se vivió este momento en Eurosport España:


La carrera de Le Mans una vez más ha dado un lección de resistencia, ha vuelto a ser cruel con una marca a la que se le sigue escapando la victoria de una de las carreras más seguidas en todo el mundo. Injusto, puede, pero si las 24h de Le Mans se caracterizan por algo es por exigir a los participantes la combinación perfecta entre velocidad y fiabilidad, y a Toyota hoy le falló lo segundo. 18ª victoria para Porsche y contínua su reinado en el circuito galo siendo la marca con un mayor número de victorias; segunda posición para el Toyota número 6 y Audi se ha metido en el podio gracias a la tecera posición lograda por Di Grassi, Duval y Oliver Jarvis.