La decisión de los británicos de llevar a Reino Unido fuera de la Unión Europea también tendrá consecuencias sobre los rallyes, especialmente sobre los pilotos o equipos que decidan contar con un modelo de M-Sport. Además de los problemas de fronteras que tendrá el equipo de WRC
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Después de las primeras en shock que ha dejado el resultado del referéndum de Reino Unido, donde los británicos estaban llamados a las urnas para decidir si se mantenían dentro de la Unión Europea o se iban fuera, es hora de hacer balance de las consecuencias y el mundo del rallye no se escapa. Acuerdos, mercados, política… los medios están recogiendo un sin fin de sectores afectados pero su hablamos de rallyes, tanto a nivel nacional como mundial, el perjudicado tiene nombre propio: M-Sport.

La empresa fundada en 1979 por Malcolm Wilson en Cockermouth (Cumbria), al norte de Inglaterra, se ha especializado en la preparación de modelos de Ford para el mundo de la competición dentro de la categoría de rallyes. A nivel mundial cuenta con una estructura semi-oficial, con apoyo por parte de la marca del óvalo, con su modelo Fiesta RS WRC; mientras que en la segunda categoría del WRC (2), el Campeonato Europeo de Rallyes (ERC) y certámenes nacionales (CERA o CERT), el Ford Fiesta bajo la reglamentación R5 se ha convertido en el mejor arma para hacerse con el título. Un mercado que podría caer tras la votación.

Empezando por el equipo oficial, el M-Sport WRT se enfrenta a un sin fin de problemas logísticos. En este 2016 hasta 9 pruebas se van a celebrar dentro del territorio europeo, un hecho que facilita notoriamente el traslado del material a cada prueba (coches, recambios, mecánicos…) gracias a los acuerdos migratorios con los que cuentan los 28 estados. Pero con la salida de de Reino Unido, M-Sport pasará a asentarse dentro de un país extranjero por lo que la empresa deberá de contar con el pago de tasas a la hora de mover sus camiones o tramitación de visados para sus empleados. Un problema que se volverá en contra del resto de equipos cuando llegue el Rally de Gran Bretaña a finales de octubre.

Por otro lado, la venta de sus modelos se encarecerá en Europa por la necesidad de asumir tasas de exportación, las cuales podrían ser de hasta un 10% en los automóviles. Dado que el precio de un Fiesta R5 puede rondar los 200.000 euros, el precio de una de estas unidades para empresas como RMC Motorsport se encarecería y repercutiría en los presupuestos anuales de los pilotos. Actualmente el certamen europeo cuenta con un buen número de unidades R5, pero campeonatos como el español están comenzando a experimentar el crecimiento de este tipo de modelos y el aumento de precio podría frenar la venta de los Fiestas en favor de modelos como el Skoda Fabia, fabricados en la República Checa, o los modelos franceses de Citroën y Peugeot. rmc Fiesta 5

Por el momento la marca no ha realizado ninguna declaración al respecto y aún queda por saber a que acuerdos llegan las islas británicas con la Unión Europea, pero la estructura de Malcolm Wilson tendrá por delante dos años de negociaciones para conseguir limitar las repercusiones económicas de este referéndum.