El año avanza y el proyecto que Tommi Mäkinen mantiene con Toyota para hacer una estructura similar a la que mantiene a Ford en los rallyes, a través de M-Sport, parece que empieza a flaquear por varios puntos como la mecánica o los pilotos.

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Llevamos meses publicando imágenes y vídeos del Toyota Yaris WRC que dará el salto al Mundial de Rallyes en la temporada 2017, a priori. Pero en este artículo no hablaremos de test, después de tantos meses de desarrollo por parte del equipo de Tommi Mäkinen es hora de hablar de malas noticias, de esos puntos en los que el proyecto del finlandés y de Toyota Gazoo Racing, departamento de motorsport de la marca, flaquea.

En todos los vídeos de los test llevados a cabo con el Yaris, publicados hasta el momento, aún no hemos visto ninguna salida de pista o alguna rotura de la mecánica, pero los problemas están ahí. Aunque se han escapado de lo objetivos de las cámaras, el motor no está rindiendo al 100% y se debe a la falta de inversión. Como podemos ver en deportes como la Fórmula 1, los millones son  potencia y el proyecto de Mäkinen cuenta con un presupuesto muy ajustado. Esta falta de inversión no está permitiendo a los ingenieros del proyectos realizar pruebas y desarrollar un propulsor que rinda con mayor eficiencia. Un problema que se está repitiendo en importantes aspectos como las suspensiones o la refrigeración, que por problemas de diseño no estaría permitiendo una adecuada entrada del aire al motor y genera problemas de temperatura en el mismo.

Aún con estos problemas, Tommi Mäkinen quiere tirar para delante y se han lanzado a pruebas simultáneas. Durante los últimos días hemos visto como se han desplazado dos equipos por Europa: Mientras que la primera mula ha estado en Finlandia con el líder del proyecto a los mandos, Juho Hänninen ha estado en Portugal con el chasis ∞ / 0 x 2. Dos test simultáneos que han servido para confirmar las palabras del equipo que apuntaban a una mayor intensidad en las pruebas. Pero si unos están en Portugal y otros en Finlandia, ¿quién construye el tercer coche que falta? El cuatro veces campeón del mundo aseguró en 2017 tres Toyota Yaris WRC tomarían la salida del Rally de MonteCarlo pero “donde dije digo, digo diego”  y el finlandés ya ha insinuado, al medio de su país Yle, que quizás no puedan tener esa tercera unidad lista para el comienzo de la temporada.

Pero el que esta tercera unidad no pueda debutar en MonteCarlo es sólo un mal menor, más si cabe cuando puede que no haya nadie para pilotarla. Porque sí, en cuento a pilotos también tienen serios problemas porque hasta el momento Juho Hänninen se plantea como piloto oficial y aún no tiene contrato. La idea de Toyota en su regreso al Mundial de Rallyes no es sólo una mea aparición o una forma cara de llevar su imagen a través del mundo. La clave de este regreso es volver a conquistar el campeonato, algo que no hace una marca japonesa desde que Peter Solberg llevara el Subaru Impreza hace 13 años y Toyota lleva sin una corona desde 1994. Y para conseguir este objetivo no sólo hace falta un buen coche, que por el momento no lo tienen, también es necesario tener pilotos punteros al volante y el mercado está francamente complicado. Ogier, Latvala y Mikkelsen están más que blindados por Volkswagen; Hyundai no va a dejar escapar a Paddon, Sordo acaba de renovar y Neuville tiene una oferta más suculenta de Citroën, mismo equipo que cuenta con Kris Meeke y que está lanzado interesantes ofertas. Mads Ostberg es actualmente la mejor opción para Toyota, siempre que M-Sport no se plantee formar equipo con el noruego, un Eric Camilli que empieza a funcionar y el piloto de DMack, Ott Tanak, que continúa en la órbita de los de Cumbria.

Con los cuatro veteranos acaparando el gran pastel, a Toyota le quedaría irse a los pilotos privados que se quedarán fuera en 2017 o intentar apostar por las promesas del WRC 2. Henning Solberg es una opción interesante, cuenta con experiencia y este año ha conseguido buenos tiempos con su Fiesta RS; Lorenzo Bertelli, conoce el campeonato y tiene presupuesto; y Martin Prokop, prometió que dejaría de lado el WRC pero un equipo semi-oficial podría ser una oferta irrechazable, más si cabe con la vinculación del piloto con la marca en el Dakar. Si nos vamos a la segunda categoría, Elfyn Evans terminará, más tarde o más temprano en la categoría reina con M-Sport y los pilotos del Skoda Motorsport, Lappi y Tidemand, cuentan con una montura oficial y ganadora que será difícil de abandonar. Suninen podría ser la mejor opción para abandonar el WRC 2 y pasar a la categoría reina con Toyota, no tiene equipo oficial y la nacionalidad podría ser un punto a favor con Makinen.001

Un coche nuevo y lleno de problemas, un equipo del que se han bajado más de una persona influyente, con un plantel de pilotos incierto… Lo siento mucho pero si el WRC fuera una ruleta, la parada de Toyota no parece ser una casilla en la que se pueda detener la bolita y si tengo que apostar me quedo con el rojo de Citroën, el gris azulado de Hyundai o el azul de Volkswagen y M-Sport. ¿Y vosotros?