Citroën Racing por fin ha decidido llevarse su nueva arma al duro asfalto, la marca francesa ha puesto por primera vez el C3 WRC que hará su debut en 2017 sobre un terreno que no sea gravilla. Para esta quinta prueba el probador ha sido el de siempre, Kriss Meeke continúa con el desarrollo de su futuro coche.
C3 WRC Asfalto

Después de cuatro test realizados sobre la gravilla, Citroën ha comenzado las pruebas de su C3 WRC 2017 sobre el asfalto. A pesar de ser las citas más comunes, el asfalto forma parte del calendario del Mundial de Rallyes y la marca de PSA se ha marcado el mes de Julio para comenzar con estos test, el número cinco para ellos. Pero cambiar de terreno no es sólo llevarse el equipo a otra zona, los ingenieros de Citroën han tenido que realizar cambios de set-up, como la distancia libre al suelo que se ha reducido o el rendimiento de las suspensiones, más duras sobre la carretera que en pistas donde tiene que copiar grandes baches y saltos. Pero también hay cambios en la carrocería, que estrena un faldón en la defensa delantera, un nuevo difusor y nuevas taloneras; así como cambios a nivel mecánico como caja de cambios o el diferencial rasero; y una decoración que incorpora el blanco en el techo y tonos azules en el resto. Las diferencias son notables:

El coche no es el mismo de los test de Finlandia, pero lo que no ha cambiado es el piloto que van dentro. Kris Meeke continúa asumiendo todo el peso en el desarrollo de este nuevo vehículo WRC del grupo francés, una situación que se debe a que sólo el piloto de Irlanda del Norte ha sido confirmado para la próxima temporada mientras que el equipo sigue buscando un compañero con experiencia y rápido, Sordo está descartado y ahora la pelota está en el tejado de Thierry Neuville. Pero Citroën no puede dormirse, Toyota también busca calidad al volante y un buen proyecto más unos cuantos ceros en el contrato será vitales para formar una plantilla ganadora.