La segunda temporada del proyecto McLaren-Honda no ha salido como esperaba para ninguna de las dos partes. Un comienzo dubitativo con un rendimiento lejos del esperado ha marcado una temporada en la que fueron de menos a más pero sin llegar al objetivo que se plantearon a principio de año de estar asiduamente en zona de puntos y luchar por algún podio.

 

 

 

La pretemporada de McLaren

Tras una temporada 2015 muy complicada, la escudería anglo-japonesa tenía mucho trabajo por hacer durante el invierno. Una de los campos a mejorar era la unidad de potencia, tanto el motor térmico como el motor eléctrico. El año pasado era el punto crítico del equipo, puesto que no era lo suficientemente potente ni fiable para poder aspirar a cosas importantes. Hasta 18 tokens llegaron a utilizar en pretemporada para tratar de contrarrestar la diferencia abismal que les separaba de sus principales rivales.

También realizaron grandes cambios en la aerodinámica de su monoplaza, estilizando y estrechando su silueta pero sin olvidar los problemas de fiabilidad que tantos quebraderos de cabeza ocasionaron en 2015. Otras novedades introducidas para esta temporada son la simplificación y reducción del volante, el sistema de frenado o un nuevo difusor trasero que aportase más agarre en el eje trasero.

La temporada de McLaren

El mundial no comenzaba demasiado bien, puesto que la primera carrera iba a ser un preludio de lo que les iba a ocurrir si no empezaban a mejorar el coche carrera tras carrera. Tras las tres primeras carreras McLaren tan solo había podido sumar un punto. La llegada de los circuitos europeos mejoraron sustancialmente los resultados del equipo, pero sin ofrecer el rendimiento que ellos esperaban. Habían superado buena parte de los problemas de fiabilidad del pasado pero seguían sin ser lo suficientemente competitivos. Llegaron al parón vacacional con 42 puntos en su casillero muy lejos de los rivales a los que ellos querían acercarse. La segunda parte de temporada tampoco fue demasiado fácil, con carreras en las que se les podía ver con un ritmo bastante decente y otras en las que las características de su monoplaza impedían al equipo de Woking meterse en zona de puntos, trazados de alta velocidad que el motor Honda no podía alcanzar.

Tras veintiuna carreras, el equipo McLaren-Honda acabo en sexta posición del mundial de constructores, muy lejos aún del los equipos punteros aunque más cerca respecto a hace un año.

La anécdota de 2016

La primera carrera del año, el Gran Premio de Australia, nos dejó una de las imágenes más impactantes de la temporada. En la vuelta 17, Fernando Alonso se disponía a adelantar al Haas de Esteban Gutiérrez cuando la parte delantera del coche del asturiano impacto contra la trasera del monoplaza del mexicano provocando un espectacular accidente del que Alonso pudo salir, casi de milagro, por su propio pie. A consecuencia de ello, Fernando no pudo correr el GP de Bahréin por prescripción médica tras las pruebas realizadas por el equipo médico de la FIA. Le sustituyó el piloto reserva Stoffel Vandoorne.

 

 

Los conflictos de McLaren

Los problemas para el equipo británico han llegado sobre todo desde los despachos. A principios de año, Yasuhisa Arai dejaba de ser el responsable de Honda en F1 como consecuencia de la mala gestión que la firma japonesa había tenido durante el 2015, siendo relevado en su puesto por Yusuke Hasegawa.

Tampoco McLaren se libraba de los problemas extra deportivos, ya que hace apenas tres semanas los accionistas del McLaren Technology Group decidieron cesar a Ron Dennis de sus funciones como presidente y jefe ejecutivo. En su lugar llegó Zak Brown, ex piloto de Fórmula 3 y ex director de marketing de la compañía JMI.

El futuro de McLaren

Nadie dijo que el binomio McLaren-Honda iba a tener paseo triunfal por la F1 como ya lo hicieron en el pasado. Los dos últimos años no han sido nada fáciles para la escudería, pero creen que en 2017 podrán ver la luz al final de un largo túnel. El cambio de normativa en cuanto a la arquitectura de los nuevos monoplazas y la no limitación de evolucionar los motores a lo largo de la temporada sin sistema de tokens, es un motivo más que suficiente para mirar al futuro con más optimismo que en años anteriores. Con Alonso y Vandoorne como pilotos titulares confirmados, McLaren-Honda quiere que 2017 sea la temporada de su resurgimiento en la categoría que tantas alegrías les ha dado.