Es probable que nos esperásemos un resultado distinto de Ferrari tras concluir la temporada, y es que pocos se esperaban que los italianos terminasen terceros en el campeonato de constructores por detrás de Mercedes y Red Bull, cuando a principios de año todo indicaba que podían plantar cara a los de Brackley. No ha sido el año más fácil para la formación de Maranello, tampoco para el tetracampeón germano, Sebastian Vettel. Así pues, solo queda esperar y desear que las cosas vayan mejor en 2017.

La pretemporada de Ferrari

En invierno se levantaron muchas expectativas alrededor de la órbita de Maranello, y es que tras un 2015 en el que claramente se desmarcaron como segunda escudería de la parrilla (solo estuvieron por detrás de Mercedes), únicamente se podía mirar adelante y centrarse en batir a las flechas de plata al año siguiente. Por ello en febrero se presentó el SF16-H, el monoplaza que debía plantar cara a la escudería de la estrella y del que se pudieron destacar varias novedades como el sistema de suspensión push rod, un morro más corto, los pontones más estilizados, la cubierta motor más estrecha, una ligera depresión en la chimenea del monoplaza, y sobre todo, aunque no tan importante, un mayor protagonismo del color blanco en el coche que recordaba los buenos tiempos de la formación italiana. Ferrari lanzó un coche original, sin embargo, no se percataron del peligro que venía por detrás: Red Bull.

La temporada de Ferrari

Con el objetivo de luchar por victorias, y quizá algo más, Ferrari comenzó el año con un podio de Vettel en Australia que pudo haber sido algo más; pero también con un problema que ha perseguido a los italianos a lo largo del año, sobre todo en las primeras carreras: la fiabilidad.  Aunque probablemente el mayor quebradero de cabeza de la escudería italiana no fue la escasa fiabilidad, sino la resurección de Red Bull. El equipo de la bebida energética ha sabido evolucionar mejor que nadie el monoplaza a lo largo de la temporada, tanto es así que comenzó siendo la tercera escudería de la parrilla y acabó por delante de Ferrari en el campeonato de constructores con dos triunfos (Verstappen en España y Ricciardo en Malasia) por el rosco de victorias de la formación de Maranello.

En total Ferrari ha sumado 11 podios en 2016, una cifra muy baja en comparación con los 16 podios logrados en 2015. Sin duda, Ferrari ha sido una de las decepciones del año al ir de más a menos, y es que no solo no han podido conseguir victorias, sino que además no han alcanzado la meta de ser segundos (o incluso primeros, según los más optimistas) en el mundial por equipos.

Ferrari

La anécdota de 2016

Para tratar este apartado deberíamos suprimir incontables palabras malsonantes. En efecto, Sebastian Vettel ha sido uno de los pilotos más comentados del año pero no por por sus actuaciones en pista precisamente, sino por las perlas que ha ido soltando a lo largo de este año a través de la radio.

Todo comenzó con un revoltoso Daniil Kvyat en China, cuya maniobra en la primera vuelta con Seb se consumó con la posterior regañina del tetracampeón al piloto ruso en la ceremonia del podio. Curiosamente, una carrera más tarde, el todavía piloto de Red Bull se llevaría por delante a Vettel en la larga curva de izquierdas de Sochi. Insisto, preferimos censurar las palabras de Sebastian.

Sin embargo, los contínuos cabreos con Kvyat, los doblados que no se apartaban, los comisarios y las banderas azules no son nada al lado del recordado Gran Premio de México, aquel en el que el piloto de Ferrari la tomó con Max Verstappen, pero sobre todo, con Charlie Whiting. Honestamente, no sé si estos son carreras o una partida de ping-pong, pero el caso es que Sebastian nos ha dejado grandes momentos este año, aunque cabe mencionar que la mayoría de ellos fueron gracias a las conversaciones de radio y la FOM.

Los conflictos de Ferrari

Como ya hemos mencionado, Vettel ha protagonizado los momentos más polémicos del año dentro de la cúpula ferrarista, aunque su compañero Räikkönen también nos ha dejado algún momento que otro. Sin duda, esta temporada se ha caracterizado por las innumerables batallas entre Ferrari y Red Bull prácticamente en cada carrera.

Quizá uno de los duelos más sonados es el de España, aquel Gran Premio en el que los Mercedes desaparecieron del mapa y los monoplazas rojos y azules se disputaron la victoria en una prueba en la que pudo ganar cualquier piloto (finalmente el joven Max se hizo con aquel triunfo histórico). Pero también es importante recordar las numerosas maniobras que realizó Verstappen en Bélgica que puso en jaque los intereses de Ferrari primero en la salida y más tarde en la recta de Kemmel con Max tapando cada espacio a Kimi de una forma un tanto peligrosa.

Otro momento delicado, el comentado Gran Premio de México. La radio de Vettel echó humo aquella tarde debido en parte a Max Verstappen (otra vez), que se defendió del piloto alemán haciendo uso de la escapatoria de la primera curva. En aquella prueba Sebastian subió al podio debido a la sanción que le aplicaron al joven piloto holandés, aunque horas más tarde el de Ferrari perdió el podio en los despachos de la FIA al ser penalizado por cambiar de trazada en plena frenada de la curva 4.

Por último, el caso más reciente ha sido el vivido en Abu Dhabi, cuando los 4 primeros clasificados cruzaron la bandera de cuadros en un margen inferior a los 2 segundos de distancia. Vettel consiguió remontar en su último stint desde el 6º lugar hasta el 3º e incluso pudo ganar la carrera, pero por delante tenía a dos hombres que se estaban jugando nada más y nada menos que un título mundial. Finalmente Sebastian acabó tercero en la última carrera del año de una temporada nada sencilla ni para él ni para Ferrari.

El futuro de Ferrari

Los nuevos monoplazas de 2017 serán una incógnita para todos los equipos. Para todos salvo para tres, y es que Ferrari, al igual que Mercedes y Red Bull, han tenido la oportunidad de probar los nuevos neumáticos Pirelli que se estrenarán la próxima temporada y de paso han podido jugar con algunos aspectos aerodinámicos del coche, especialmente con el alerón trasero. No obstante, la nueva aerodinámica será un reto para los italianos y. vista la progresión de Red Bull este año y el dominio de Mercedes en 2016, es difícil pronosticar que Ferrari pueda luchar por el campeonato la próxima campaña. Aunque quién sabe, ante un cambio de normativa el más listo de la clase suele llevarse el premio gordo. Veremos si en 2017 Ferrari cumple con las expectativas.