El equipo Mitsubishi-Repsol, respaldado por RMC Motorsport, ha sido el claro dominador del año en el Nacional de Asfalto. Cristian García ha conseguido su primer campeonato y Jan Solans ha reinado en la categoría Gr. N.

Continuamos con nuestro repaso al Campeonato de España de Rallyes de Asfalto y hoy cerramos esta sección con el gran triunfador, el equipo Mitsubishi-Repsol. La marca japonesa ha decidido poner toda la carne en el asador en este 2016, dejando de lado al Mitsubishi Evo Cup y lanzándose a por el título con su propio equipo, que a lo largo del año ha contado con los medios técnicos y humanos de RMC Motorsport. Título de pilotos, título de copilotos, título Gr N, mejor marca, mejor equipo… ¡Menudo año!

Vamos a comenzar este análisis con el más joven del equipo, Jan Solans. El pequeño de los hermanos Solans, ha contado en este 2016 con su primer programa dentro del Nacional de Asfalto, una apuesta de futuro de la que el equipo Mitsubishi no quiere perder su potencial. Al contrario que sus compañeros de equipo, Solans contó con un Evo X Gr. N, un modelo que cuenta con unas menores prestaciones que los sofisticados R4+ de García y Monarri pero que le permitiría luchar por la categoría.

Su temporada arrancó en el Rallye de Sierra Morena, perdiéndose las dos primeras citas insulares y completando, junto a Monarri, el trío oficial de la marca. Una prueba en la que Solans comenzó su adaptación al coche y donde no pudo luchar por los puestos de arriba, terminando 15º en la general pero primero entre los grupo N. Un incio no demasiado brillante, pero un primer paso dentro de su carrera deportiva dentro del Nacional.

Pero pronto llegaron los problemas para él y en las citas de Ferrol y Cantabria vimos como se tenía que retirar antes de tiempo. En la prueba gallega debido a un toque en la parte trasera de su Evo X y en Cantabria después de protagonizar un aparatoso accidente en el segundo tramo del rallye, lo que obligó a cancelar los dos tramo que restaban en la jornada del viernes puesto que hubo que evacuar heridos a centros hospitalarios. Un golpe que tuvo sus consecuencias en la segunda de las paradas gallegas, Ourense, ya que RMC Motorsport no pudo reparar a tiempo el coche para que el catalán pudiera tomar la salida.

Tras un incio complicado, Jan Solans llegó a tierras Asturianas con ganas de resarcirse y mejorar su rendimiento, aunque la competitividad en el Princesa fue tal y sólo pudo ser 17º en la general. Por suerte, en Llanes cambiarían las cosas y cuajando un buen rallye, conseguía ser 12º, siendo su mejor resultado del año y luchando contra los pilotos de la categoría R2. La 14ª posición en La Nucía y un nuevo abandono en Madrid, cerrarían su año.

Su primera temporada dentro del Nacional de Asfalto ha terminado con un total de 28 puntos, lo que le permite ocupar la 26ª posición de la general. Además ha conseguido el título entre los grupo N, donde no ha tenido grandes rivales, y la quinta posición dentro del apartado Junior.

Seguimos y le toca el turno a Alberto Monarri. El piloto madrileño ha dado un salto de gigante en este 2016, pasando de ganar la Copa Dacia Sandero a estar en el equipo oficial más fuerte del certamen, donde se ha tenido que enfrentar a un hueso muy duro de roer: Cristian García.

Monarri se incorporaba al Nacional de Asfalto en Sierra Morena, como hacía Solans, con un Mitsubishi Evo X R4+, un coche que no era nuevo para él pero si en prestaciones. La prueba andaluza no empezó como esperaba y ya en los dos primeros tramos tuvo problemas con la caja de cambios, que le obligaron a mantener la misma marcha durante todo el recorrido. Pero si al madrileño le sobraba algo, eran ganas y tras llevar, a duras penas, el Evo X a las asistencias de RMC, protagonizó una gran remontada para pasar del puesto 51 al 12º en sólo 5 tramos. Por suerte, todo cambiaría después del Sierra Morena.

Alberto Monarri no se rindió, veía como su compañero de equipo estaba siendo un ciclón para los modelos R5 y en Ferrol se lanzó a por todas. El madrileño estuvo peleando en todo momento por los puestos del podio y, tras un fallo de García, consiguió la segunda posición, por detrás del Fiesta de Víctor Senra. Una segunda posición que repetiría en Cantabria, donde mantuvo una gran batalla con Cristian García por la cabeza del rallye. La quinta posición de Ourense completa esta primera parte de temporada.

Con esta situación llegamos a la segunda mitad, que arrancaba en Asturias, y Monarri ansiaba la victoria. El madrileño dio el 200% en el Princesa de Asturias y se convirtió en el salvador del equipo en el Princesa de Asturias con una nueva segunda posición, manteniendo una bonita batalla con el Skoda Fabia R5 de Ares. Lastima que en Llanes no pudiera repetir su azaña, ya que una avería le dejaba fuera en el octavo tramo cuando era segundo.

Y así llegamos a la recta final de este certamen, donde La Nucía y Madrid cerrarían un buen año para el madrileño, al que todavía le quedaba una última sorpresa. En Alicante volvimos a disfrutar de una batalla trepidante entre Cristian García y Alberto Monarri, aprovechando que rivales como Nil Solans o Miguel Ángel Fuster iban cayendo poco a poco. Una batalla que terminaba con un pinchazo y un trompo del piloto maño en el último tramo, lo que permitía a Monarri conseguir su primera victoria dentro del CERA. Un objetivo por el que llevaba trabajando todo el año y que llegó en la penúltima cita y que podía haber sido una realidad en Madrid, delante de su público, si la transmisión no le hubiera dejado fuera.

Con 156 puntos, una victoria y 14 scratchs, Alberto Monarri consigue su mejor resultado dentro del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto con la sexta posición. Quizás un resultado discreto viendo la suma de puntos de su compañero, pero hay que recordar que no estuvo presente en Gran Canarias y Tenerife, así como los múltiples fallos mecánicos de su Evo X.

Y cerramos este repaso, y con él la temporada, con el gran campeón: Cristian García. Ganar, ganar y ganar, la temporada del piloto de Zaragoza ha sido un completo éxito y ha llevado a la marca a lo más alto dentro del certamen de asfalto, como ya hizo en 2015 dentro de la Mitsubishi Evo Cup.

Cristian García no defraudó a Mitsubishi, que apostó por él desde el primer momento para frenar a unos vehículos R5 que prometían el oro y el moro en este 2016, pero sólo han conseguido arrebatarle dos victorias a los Evo X: Ferrol y el Princesa de Asturias. Comenzó su año en las Islas Canarias, defendiendo los colores de Mitsubishi y Repsol en las citas de Gran Canria y Tenerife con dos victorias dentro del apartado nacional, siendo cuarto en la primera y segundo en el Villa de Adeje ante los pilotos del certamen europeo y el canario.

Y es que la primera posición se convertiría en su hábitat natural, logrando las victorias en Sierra Morena, Canatabria y Ourense. Tan sólo en Ferrol, donde tuvo una salida de pista, le apartó del primer cajón del podio. Y tampoco es que se quedara muy lejos de las posiciones preferentes, ya que remontó 9 posiciones en cuatro tramos para finalizar séptimo.

Liderando frente a todos, así llegaba Cristian a la segunda mitad de la temporada y que comenzaría con problemas. El Princesa de Asturias en una de las pruebas más duras del año, mezclando la gran cantidad de pilotos que se congregan y sus complicadas carreteras, y el zaragozano tuvo un momento de flaqueza. En el segundo tramo, cuando rodaba quinto en la general, perdió el control de su Evo X y golpeó la parte trasera, lo que lo obligó a remontar hasta 10 posiciones, finalizando el rallye en la cuarta posición. Problemas que se repetían en La Nucía, donde trompeaba y pinchaba en el último tramo, como ya hemos explicado previamente. Las victorias en Llanes y en Madrid, donde tuvo que apretar para dejar atrás a Nil Solans en las montañas y a los GT en el Jarama, completan su año.

Siete victorias, casi 50 scrats y 307,5 puntos, numeros de escándalo los que ha dejado Cristian García en este 2016 y que se convierten en su primer título dentro del Nacional de Asfalto. Además hay que sumar el título de Rebeca Liso, que se convierte en campeona de España en el apartado de copilotos.

 

 

Ocho victorias de diez posibles, casi 500 puntos entre sus tres pilotos, 63 tramos ganados y 5 títulos: marcas, equipo, pilotos, copilotos y categoría N. Sin duda ha sido un gran año para el equipo Mitsubishi-Respsol, quien además ha demostrado estar preparado para ganar con limitaciones, como hicieron en el Rallye Comunidad de Madrid con un brida más pequeña.

Veremos si en 2017 vuelven a estar presentes en el Nacional de Asfalto y quienes son los pilotos que escogen para intentar revalidar su título. Lo que está claro es que no se equivocaron con su apuesta y que, por mucha tendencia hacia coches más pequeños como el Fiesta, el Clio o el DS3, el Mitsubishi Evo X sigue siendo un coche con ADN puramente de rallye, capaz de conquistar los cronos y a los aficionados. ¡ENHORABUENA!