Citroën y Peugeot, pertenecientes al Grupo PSA, ya trabajan en nuevas mejoras para sus dos modelos R5: el DS3 y el 208 T16. Citroën se encuentra desarrollando el C3 R5.

La llegada del Fiesta R5 Evo 2 de M-Sport ha abierto de nuevo la batalla en la categoría R5, en la que Skoda se estaba perfilando como el mejor con el Fabia. Y es que desde Francia no quieren perder la estela de los de Cumbria y de los checos, por lo que Citroën y Peugeot han anunciado nuevas evoluciones en sus dos modelos: el DS3 y el 208.

Citroën Racing y Peugeot, los dos departamentos de comunicación del Grupo PSA, han sido uno de los más castigados durante las dos últimas temporadas con sus modelos de competición destinados a los rallyes. Compartiendo gran parte de la infraestructura y de las piezas, los DS3 R5 y los 208 T16 R5 también han compartido problemas de rendimiento y fiabilidad muy similares. Pero los galos quieren recuperarse y ya han anunciado que en primavera llegará un nuevo kit Evo a sus dos modelos, donde la dirección y el motor serán partes vitales. La servodirección ha sido un auténtico quebradero de cabeza para los preparadores y los pilotos, y buena muestra de ello lo vimos en 2016 con el equipo Vallejo Racing y la tardía incorporación del nuevo kit. Mientras que el motor, o mejor dicho la gestión del mismo a través de software, ha provocado problemas de temperatura o incluso la rotura de los propulsores (Pepe López en MonteCarlo 2017).

Pero estos no serán los únicos coches que se renovarán. Skoda Motorsport también realizará mejoras en el Fabia R5 para mantenerse al frente de la categoría ante la amenaza de Evo 2 de M-Sport. El modelo checo se está convirtiendo en la montura de moda en campeonato nacionales e internacionales, alcanzando ya las 100 unidades fabricas. Skoda quiere repetir el título en WRC 2, pero su departamento de vehículos privados es vital para los intereses comerciales de la marca y por ello mantienen una dura batalla con la empresa de Malcolm Wilson para ampliar fronteras e intentar las 200 unidades que ya llevan vendidas los de británicos. Tendremos que esperar a la segunda mitad del año para ver su rendimiento en competición.

Y aún más, porque en Citroën Racing ya trabajan en un nuevo modelo. La desvinculación de la marca de los chevrones y de DS es cada día más patente y con la llegada del C3 WRC ha quedado claro que quieren mantener estructuras diferentes en el ámbito de la competición. Por ello están desarrollando un nuevo Citroën C3 R5, una versión reducida del modelo que pilotan Meeke, Lefebvre y Breen en el Mundial de Rallyes y que estaría destinado a los pilotos privados. La intención de la marca es verlo competir en 2018.