Manor Racing completa el ciclo de los tres equipos que llegaron a la Fórmula 1 en 2010 bajo la promesa de que la FIA implantaría un límite en el presupuesto de los equipos y una reducción de costes que jamás llegaron.

En el día de hoy no sólo termina el primer mes de este año 2017, también llegará a su fin la trayectoria del equipo Manor Racing en la Fórmula 1. Un cierre de su fábrica que se suma a las retiradas de Caterham en 2014 y de HRT en 2012, equipos que llegaron a la categoría reina del automovilísmo con unas promesas por parte de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) que jamás llegaron a hacerse efectivas. Pero, ¿qué es lo que ha ocurrido?

Hoy se demuestra, una vez más, que la Fórmula 1 no está hecha para cualquier bolsillo. En 2010 tres estructuras llegaron a la competición con la promesa de un límite de presupuesto, de unos 45 millones de euros por equipo, que hasta ellos mismos no respetaron en su primer año. Hispania Racing, Virgin y Lotus llegaron con la esperanza de demostrar que partiendo de poco se podía ir escalando puestos en el campeonato de marcas, pero 7 años después de sus nacimientos ya sólo quedan las cenizas de estos equipos.

La apuesta española, que comenzó como una idea de Adrian Campos y que murió con Luis Pérez Salas en la Caja Mágica de Madrid dos años después, fue el primero en caer. Campos Meta, que era como originalmente se denominaba el proyecto, se encontró con serios problemas de financiación incluso antes de su creación, lo que hizo que pasara a las manos del malagueño Jose Ramón Carabante y un año después a Colin Kolles bajo la denominación HRT F1 Team. Con más de 10 pilotos vinculados al equipo, que se sucedían con la llegada de dinero a la estructura, y ni un sólo punto en su casillero, el primer equipo de Fórmula 1 100% español cerró sus puertas a finales de 2012.

El segundo en caer fue Lotus, que dos temporadas después de su debut pasó a llamarse Caterham F1 Team tras una batalla legal entre Tony Fernandes, director del equipo, y la prestigiosa marca británica. A pesar de salir vencedor de los tribunales, el malayo decidió cambiar el nombre del equipo y a los pocos meses abandonó la estructura y Cyril Abitebeau pasó a dirigir el modesto equipo. Caterham luchó con todo lo que tenía para hacerse con algunos puntos, incluso pasó a los motores Renault en el último año de los V8,pero aún así no fue posible. En 2014, tras no poder acudir a las pruebas de Estados Unidos y Brasil por las deudas del equipo, se presentaron en Abu Dhabi gracias al apoyo de sus seguidores para cerrar una etapa en la Fórmula 1 de 5 temporadas, con 10 pilotos diferentes dos undécimas posiciones como mejor resultado en un Gran Premio.

Y por último Virgin. La apuesta de Richard Branson, propietario del Grupo Virgin, ha sido el último en decir adiós al campeonato y el único que consiguió terminar una carrera entre los 10 primeros. La historia del equipo ha estado condicionada por el constante cambio de dueños y de nombres, comenzando como Virgin Racing en 2010, pasando a ser Marussia Virgin en 2011 por el por el patrocinio de la marca de automóviles ruso y que adquirió el equipo en 2012 para terminar vendiéndolo en 2016 a Manor Motorsport. Durante las primeras temporadas el equipo deambulo sin pena ni gloria por el campeonato, los esfuerzos de sus pilotos se veían condicionados por un pobre chasis y un motor Coswoth con muchas deficiencias.

Con la llegada de los motores híbridos el equipo pasó a los motores de Ferrari y en el Gran Premio de Mónaco de 2014 Jules Bianchi, piloto de la órbita de la Scuderia, consiguió los tan ansiados puntos. La novena posición del francés dio alas a un equipo que a final de año recibía un bono de la FIA por terminar en la novena posición del campeonato de constructores. Aunque en ese mismo año, Bianchi sufrió su terrible accidente en Japón y la moral del equipo se desplomaba mientras que Manor Motorsport se hacía con el control del mismo.

La formación británica llegó in extremis a la temporada 2015 con Roberto Merhi y Will Stevens como pilotos oficiales, aunque Manor tuvo que recurrir a los recursos económicos de un tercer piloto y a finales de temporada Merhi fue desplazado en favor de Alexander Rossi. Un año en el que de nuevo se quedarían sin puntos y sin la aportación de la FIA, lo que volvía a poner en riesgo la economía del equipo. Una situación que se solventó de cara a 2016 gracias al apoyo de Mercedes, quien pasaba a ser su suministrador de motores y ponía a Pascal Wehrlein en uno de los dos monoplazas. Manor tenía un objetivo complicado, si querían seguir adelante tenían que batir a Sauber y hacerse con la última aportación de la FIA, y por momentos lo lograron.

Manor llegaba por delante del equipo suizo al Gran Premio de Brasil gracias a la décima posición de Wehrlein en Austria, pero Felipe Nasr acabó con las esperanzas de los británicos. Frente a su público y con una lluvia torrencial, el de Sauber logró sumar dos puntos para el equipo y desplazar a Manor a la última posición con un sólo punto, lo que provocó un tremendo agujero en su presupuesto para 2017

Tres sueños de dos países, tres formaciones que fueron engañadas y tres proyectos de los que ahora no queda nada. Hoy es un buen día para reflexionar y formularle una pregunta a los nuevos dueños de la Fórmula 1: ¿Esto es legal? Si hoy le preguntan a Adrián Campos si podría poner a Campos Racing en la categoría reina, rápidamente te va a contestar con un “no”, pero cuando estos tres equipos se inscribieron en el campeonato lo hicieron bajo un límite de presupuesto que nunca llegó a hacerse efectivo y una reducción de costes que ha tenido un reflejo totalmente contrario. Y la mejor prueba es que Virgin Racing entró en la Fórmula 1 con un presupuesto que no alcanzaba los 50 millones de euros y hoy Manor Racing se despide habiendo empleado casi 100 en su última temporada.

En 2017 sólo veremos 10 equipos y 20 coches en parrilla, pero Liberty Media ya ha confesado que su idea es ampliar el número de participantes. Veremos si esta desaparición de los de Banbury les abre los ojos y les permite ver que la Fórmula 1 actual sólo es posible para grandes grupos como Renault, Ferrari o Mercedes, así como multinacionales con mucho poder como Red Bull. Eran modestos, ¡pero eran tres héroes!