Los equipos de la Fórmula 1 no se ponen de acuerdo en la introducción del Halo en 2018 y la FIA continúa trabajando para buscar soluciones. Vienen tiempos de mucha negociación.

La temporada 2017 aún no ha dado comienzo, de hecho ni siquiera hemos visto ya cuales serán los monoplazas que vana luchar por el campeonato, pero la Federación Internacional de Automovilismo tiene la vista puesta en 2018 y en la introducción del ‘Halo’.Este elemento de seguridad está provocando discrepancias entre la FIA y los equipos, que a través de los pilotos siguen sin dar el visto bueno a la llegada de este artefacto.

El accidente de Jules Bianchi en Japón provocó la reacción de la FIA y la FOM, que vieron de necesaria urgencia la búsqueda de un sistema que permitiera proteger la cabeza del piloto en caso de impacto. Una medida que de haber estado en el Manor del francés, o en el monoplaza de María de Villota durante los test de Duxford, quizás ambos aún siguieran vinculados a la Fórmula 1. Pero esta decisión ha llegado tarde para ellos, y los máximos responsables del automovilismo quieren que esas escenas sean cosas del pasado, por lo que se puso en contacto con los equipos de la categoría reina para buscar una solución conjunta.

Mercedes fue el primero en mostrar su invento, el Halo. La escudería alemana presentó a principios de 2016 un aro que rodea la cabeza del piloto, protegiéndolo así por los lados y el frontal de impacto de grandes objetos, y que se unía al chasis por detrás del cockpit y en la parte frontal mediante un pilar central. En un principio contaría con una bisagras en la parte trasera para permitir que se pudiera abrir, facilitando así la salida del piloto. Pero la FIA desechó la idea de que este elemento fuera móvil y durante la pasada temporada comenzó una serie de test, tanto en estático como con el Halo montado en un Fórmula 1 en entrenamientos libres, para seguir puliendo el diseño y buscar los pros y contras.

Tras todo un año el proyecto fue aprobado por el estamento y se comenzó a trabajar en su futura introducción, de manera obligatoria, en el reglamento de 2018. Pero la FIA se ha encontrado un muro difícil de atravesar: los equipos y pilotos. Desde las primeras pruebas el invento fue rechazado por los pilotos, que encontraron en la menor visibilidad el primer inconveniente. Aún así la FIA ha seguido trabajando y en enero se puso en contacto con los 22 pilotos presentes en la pasada temporada para que dieran su opinión, aunque sólo 16 dieron su respuestas. Estas han sido las palabras del portavoz de la FIA:

“Hasta ahora hemos recibido respuesta de 16 pilotos, y digamos que las opiniones están divididas 50/50. Algunos están claramente en contra, algunos claramente a favor, y otros se mantienen al margen”.

Los pilotos están divididos y la FIA necesita conseguir mayoría en unas votaciones que tendrían que tener lugar antes de que termine el mes de abril y en la que participarían los 10 equipos inscritos. Un plazo que, de no cumplirse, obligaría a Todt y su equipo a buscar el consenso de todos los equipos para poder incluirlo en el reglamento de la próxima temporada. Aunque al tratarse de una medida de seguridad, al FIA aún cuenta con un as en la manga y es introducirlo sin preguntar. Alegando razones de seguridad pueden incluir la obligatoriedad de este elemento sin que los equipo estén de acuerdo, algo que podría ocurrir aunque el estamento prefiere realizar el cambio con el apoyo de los equipos. Y el propio portavoz ya ha advertido que el Halo estará sí o sí:

“Cualquier equipo o piloto que dice que el Halo no se utilizará en 2018 está en un error, el Grupo de Estrategia acordó ‘protección frontal adicional’ para ese año, y el Halo es el único diseño adecuado que tenemos en la actualidad”.

Pero, ¿hay plan B? Los equipos, o una buena parte de ellos, no parecen conformes con la llegada de este Halo, por lo que la FIA sigue buscando nuevas soluciones. Red Bull fue otro de los que presentó su idea, que pasaba por un pantalla de policarbonato que cubría la parte frontal y lateral de cockpit. Aunque la opción de los austriacos fue rechazada por la Federación, que permitió que se probara en pista a pesar de encontrar defectos de diseño. El Aeroscreen, que fue como se denominó, es más efectivo que el Halo a la hora de repeler objetos, que ya también funcionaría con los de menos tamaño (como el muelle de Massa en Hungría) pero al tratarse de una semicubierta la visibilidad sería un grave problema y habría que instalar un sistema de limpiaparabrisas.

El debate está sobre la mesa, defensores y detractores del Halo muestran cada día sus opiniones, pero la FIA es quien tiene la potestad de decidir si se incluye o no. Lo que nos hace pensar que por mucho que los equipos se nieguen, el Halo formará parte en los monoplazas del próximo año.