Toyota ha cayado las críticas de pretemporada sobre su rendimiento, Ford y Hyundai demuestran que son muy competitivos y Citroën sigue en tierra de nadie.

Si hace dos meses nos dicen que un piloto de Toyota iba a estar liderando el Mundial de Rallyes o que Citroën cerraría la clasificación de constructores, seguro que no nos lo habríamos creído. Pero los mitos y las normas están para romperlas y este inicio de temporada no está abriendo los ojos a muchos sobre el potencial de las marcas, sobre todo para la estructura que dirige Tommi Mäkinen.

Toyota ya demostró en MonteCarlo que habían logrado desarrollar un coche rápido, al que los pilotos se tendrían que adaptar dadas las reducidas dimensiones en la carrocería del Yaris y el gran alerón en la parte posterior. Pero al final y al cabo era competitivo y Latvala supo sacarle todo el jugo en las montañas francesas para llevarlo al podio. Un rendimiento que ha continuado en Suecia, donde el finlandés mantuvo una gran batalla con Neuville hasta que el de Hyundai pecó de exceso de confianza. Y no sólo fue un error del belga, también un acierto del de Toyota, que supo leer la carrera a la perfección y a mitad del sábado decidió levantar el pie y mantener la posición.

Es cierto que quizás Toyota Gazoo Racing no haya aprovechado la oportunidad que les brindó Volkswagen al dejar a Andreas Mikkelsen sin coche, ya que sería una gran opción para competir con uno de los Yaris. Pero aún hay que esperar a que Lappi tenga lista su unidad y se incorpore a la competición para ver si puede acompañar a Latvala en las luchas por el podio.

Otro dato interesante que nos ha dejado el Rally de Suecia es que equipos son los más fuertes y sólidos. M-Sport colocó dos de sus Fiesta RS WRC ’17 en el podio de Mónaco, y habría so un 1-2 si la fiabilidad no hubiera abandonado a Ott Tanak, pero es que en Suecia han vuelto a tener a sus dos pilotos en las posiciones de preferencia. En la primera cita fue Ogier, demostrando que puede ser rápido con casi cualquier coche que le pongan entre las manos, pero este fin de semana el estonio ha dado un puñetazo en la mesa y ha dicho “aquí estoy yo y Ogier no es una presión, sino una motivación”. Y no sólo sus dos pilotos son rápidos, la apuesta de DMACK con Elfyn Evans, con una tercera unidad del Fiesta, está dejando buenos tiempos y se están metiendo entre los 10 mejores.

Mientras que Hyundai Motorsport está poniendo la potencia con Thierry Neuville y la constancia con Dani Sordo. El belga ha repetido el fin de semana de MonteCarlo, muy rápido pero sin saber donde hay que levantar y preservar el resultado. A lo que nos referíamos de la buena gestión de Latvala. Y el cántabro no ha dejado grandes cronos, pero si que ha sabido estar entre los mejores, aprovechar las oportunidades que la carrera le ha brindado y ha cuidado su mecánica, a sabiendas de lo que puede cambiar un rallye en sólo un tramo. Paddon ha hecho un buen trabajo, más discreto pero bastante bien viendo la situación en la que llegaba a esta segunda prueba.

Y por último, ¿dónde ha estado Citroën Racing? Las encuestas que se realizaron antes del Rallye de MonteCarlo, en Twitter se hicieron gran parte de ellas, todos daban a la marca francesa como una de las favoritas para asaltar el campeonato y coger el testigo de Volkswagen al frente del WRC. Pero después de dos pruebas, la primera más de piloto y la segunda más de mecánica, Citroën no ha demostrado nada. Meeke no termina de coger la medida al nuevo C3 WRC, acumulando varias salidas de pista, y la lucha de Breen ha estado fuera del top cinco. Quizás lo mejor que ha hecho la marca es poner a su tercer piloto, en MonteCarlo lo fue Breen y en Suecia Lefebvre, con el WRC de 2016. El DS3 ha demostrado ser mejor que el nuevo modelo en tramos técnicos y donde la velocidad punta no es determinante, y estamos hablando de un modelo que corrió, por última vez, con un equipo de fábrica hace 3 temporadas. 

Ahora los equipos cuentan con casi un mes hasta la siguiente prueba del Mundial de Rallyes. En MonteCarlo pudimos ver cuales eran las mejores manos, en Suecia las mejores mecánicas y en México la fiabilidad quedará patente con las altas temperaturas y las polvorientas pistas. Veremos si Toyota finalmente si que ha logrado vencer los problemas de sobretemperatura del motor, si Citroën puede sacar tajada aquí y que ocurre en la lucha entre Hyundai y Ford sobre la tierra.