Los datos pronostican carreras a una parada y menos adelantamientos, aunque los equipos son optimistas.

Pirelli cumple 110 años desde su primera victoria en una competición oficial, y que mejor manera de celebrarlo que con un acto en el museo del automóvil de Turín. La celebración ha contado con la presencia de grandes personalidades como Eric Boullier o Stefano Domenicalli, además de video-intervenciones de los directores Maurizio Arrivabene, Toto Wolf y Christian Horner.

En el acto de conmemoración se repasaron las novedades para la próxima temporada, destacando el cambio de tamaño en las gomas y los aspectos aerodinámicos como novedades técnicas. Los nuevos neumáticos serán un 25% más anchos, aumentando de 245 mm a 305 mm (60 mm) en el tren delantero y de 325 mm a 405 mm (80 mm) en el trasero., lo que se traducirá en un paso por curva 45 km/h superior a las pasadas campañas.

Hasta el momento, y tras casi 12.000 km de test en los que se han puesto a prueba, los equipos encargados de estrenarlos (Ferrari, Mercedes y Red Bull) son optimistas en cuanto a sus pronósticos. Mclaren, pese a no haber participado en la prueba, también se suma al discurso:

“Espero mucho de los nuevos Pirelli y del nuevo reglamento. Espero que hagan mejores carreras y que los pilotos estén más contentos con el pilotaje.”

afirmó su director deportivo Eric Boillier.

Pero no todo son buenas noticias. Paul Hembery, director deportivo de la marca, ha afirmado que los nuevos neumáticos tendrán menos degradación, y que serán más difíciles de calentar; lo que llevará a carreras con menos paradas y a una menor variabilidad en cuanto a las estrategias. A ello se le sumará el efecto de la carga aerodinámica. Los coches que no tengan la capacidad de producir dicha carga no serán capaces de hacer funcionar las gomas, penalizando en cuanto a rendimiento vuelta a vuelta.

Pirelli es el proveedor de neumáticos de la Formula 1 desde el 2011, y desde entonces ha sido acusada y criticada en numerosas ocasiones por tomar decisiones  demasiado conservadoras, además de su poco exito a la hora de hacer funcionar sus productos en situaciones climatológicas adeversas. A pesar de ello, la firma italiana se resta responsabilidad para el nuevo año. Tal y como declaró Hembery:

“No hay razón por la que quejarse si nosotros cumplimos con lo que piden. Como deporte, ahora cambiamos de rumbo y si funciona como la gente dice, entonces vamos a tener buenas carreras”,

A esto añadió que la consecuencia directa de unos neumáticos más conservadores es un menor número de adelantamientos, lo que perjudicará el espectáculo.