Eric Boullier y Yusuke Hasegawa han comparecido esta tarde ante los medios para hablar sobre los problemas que está teniendo McLaren-Honda en este inicio de pretemporada. Ambos han querido lanzar un mensaje de tranquilidad ante las grandes dudas que hay ahora mismo en torno al equipo de Woking.

Tras dos días de test llenos de problemas para McLaren Honda, era hora de que algún dirigente del equipo diese la cara. Han sido Eric Boullier y Yusuke Hasegawa los que se han puesto delante de los micrófonos de la prensa que se agolpaba en el hospitality del equipo.

La del 2017 será la tercera temporada desde que el gigante japonés volviese a motorizar al equipo británico. Después de la mítica etapa de los 90 con Ayrton Senna y Alain Prost, las expectativas estaban por las nubes. Pero nada más lejos de la realidad. Los dos últimos años han estado repletos de piedras en el camino y la paciencia de los aficionados empezaba a agotarse. El cambio de normativa para 2017 invitaba a soñar, pero estos primeros días de pretemporada han echado por tierra todas esas esperanzas.

Boullier ha empezado la conferencia de prensa acallando los rumores que apuntaban a un cambio de motorista. “No hay ningún plan para abandonar a Honda”, dijo el jefe de McLaren. Además, asegura que “todos los problemas que tiene McLaren tienen solución”. Sobre el chasis afirma que “los pilotos dicen que es bueno”. Cree que tienen una buena base y una buena eficiencia aerodinámica, “mejor que la del año pasado”. Aún así, confirma que el coche que llevarán a Australia será prácticamente nuevo porque tienen “mucho a desarrollar”.

En cuanto a la inspección que hará la FIA de las suspensiones de todos los coches, declara “estar tranquilo”. “Aún no han inspeccionado la suspensión de nuestro monoplaza. Lo harán en los próximos días o la próxima semana”. Finalizó su turno de palabra dejando claro que cuando deben ser fiables es “en Australia”.

Intervino entonces Hasegawa, máximo responsable de Honda, para hablar de los problemas que ha habido con el propulsor nipón. Intentó calmar las aguas, pero probablemente no consiguió el efecto esperado. Cree que el problema en el motor estará solucionado antes de Australia, aunque aún “no saben la causa”. El no haber averiguado de dónde vino el fallo ha hecho que tengan que seguir con la misma especificación. Para la próxima semana de test se montará una nueva, que presumiblemente será la que lleven a Australia. Y Hasegawa espera “tener tiempo para mejorar el tanque de aceite” que les tuvo prácticamente parados el primer día de test.