Antón Pérez Fojón ha confirmado su participación en la Dacia Sandero Cup tras no conseguir el presupuesto necesario para repetir en la Suzuki Swift.

El Campeonato de España de Rallyes de Asfalto vuelve a confirmar los problemas económicos por los que pasa el certamen tras la confirmación de que Antón Pérez Fojón, quien estuvo en la batalla por la Copa Suzuki Swift en 2016, ha tenido que abandonar la copa de Suzuki y optar con la opción de Dacia.

El Rallye Sierra Morena dará en un par de semanas el pistoletazo de salida a una nueva edición del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto, temporada en la que el equipo lucense Fojón Racing ha escogido un nuevo rumbo; los planes iniciales pasaban por repetir programa en la Copa Swift  pero la falta de apoyo económico obligaba a decantarse por un planteamiento con menor inversión. Tras barajar varias opciones finalmente la escogida ha sido la Copa Dacia Sandero, la filosofía de monomarca a bajo coste sumado al nivel competitivo que se prevé en esta temporada en la copa han ayudado  tomar la decisión. El objetivo es claro, estar en los puestos de cabeza desde la primera cita. Estas son las palabras del gallego, que ve grandes opciones en este nuevo proyecto:

“Aunque no era el objetivo en primera instancia, nuestra participación en la Copa Dacia está llena de motivación. Muchos equipos se han visto obligados a modificar sus planes por este motivo pero lo importante es no bajarse de un coche. Las miras están puestas en los puestos más altos. Creo que por ritmo podemos estar arriba, aunque gente como “Piru” o Paniceres nos lo complicarán mucho, y además tenemos la obligación de embolsarnos premios de cara a poder finalizar el año, ya que el presupuesto es muy justo. La unidad  que llevaremos será en alquiler a Robles Competición, al que le agradecemos el esfuerzo efectuado para apretar el presupuesto al máximo.”

Fojón se unirá así a pilotos como Ángel Paniceres, a los que la falta de patrocinadores no les ha permitido optar por una montura superior, bien sea en la Copa Suzuki o dentro de la categoría R2. Además el corto presupuesto les mete una gran presión desde la primera prueba, obligados a ganar para optar a los premios de la marca para poder completar el año sin tener que renunciar a alguna prueba. Una situación que contrasta radicalmente con la de pilotos como Surhayén Pernía, Iván Ares o Pedro Burgo, que se lanzan con monturas premium con un precio base que ronda los 200.000 euros.