Carlos Sainz deja en el aire su futuro en el Dakar y su vinculación en el Rally Dakar con la marca francesa a la espera de que le den un programa oficial para 2018.

Hace dos meses y medio veíamos como Peugeot conseguía su tercera victoria, de forma consecutiva, el Rally Dakar con el nuevo 3008 DKR y con Stephane Peterhansel al volante. Una victoria francesa que nuestro Carlos Sainz tuvo que ver desde lejos y está por ver si en 2018 vivirá la prueba desde casa o en el seno de otro equipo.

Sainz se mostró muy molesto con Peugeot al dejarlo tirado tras su accidente, tirando la toalla antes de tiempo y no intentando reparar su coche. Unas reparaciones que el equipo no realizó ya que el chasis estaba dañado, según la marca, pero que según el piloto se podrían haber realizado ya que eran más desperfectos estéticos que mecánicos. Es por ello que muy pronto empezaron las especulaciones sobre una posible salida del madrileño de Peugeot y la lista de inscritos en el Silk Way Rally ha reabierto el debate. La marca del león alineará a Peterhansel, Loeb y Despres en esta prueba que Sainz ya se perdió en 2016 y el propio pilot ya habla de que en 2018 sólo habrá sitio para tres, tal y como ha confirmado al medio Europa Press:

“De momento no sé qué va a pasar. Sé que Peugeot va a correr el próximo Dakar. A día de hoy está confirmado Loeb y creo que va a haber tres coches, pero tampoco está seguro. Y el resto no lo sé. Mis ganas y mi ilusión no han cambiado mucho en dos meses”.

En esa misma entrevista también ha hablado sobre su futuro y Carlos Sainz no se cierra puertas. Por el momento no tiene noticias del equipo francés y espera que pronto le digan si cuentan con él o no, para así poder valorar más opciones. El bicampeón tiene muchas dudas de cara al rally de Dakar de 2018, aunque ha querido dejar claro que la motivación será el pilar fundamental para decidir si correr o no. Estas han sido sus palabras:

“Espero saber los planes de Peugeot pronto. Hice una muy buena preparación y cuando llegue el momento de decidir tendré que valorar también qué opciones hay. Si hay opción con Peugeot o si la hay con otra marca, y cómo de motivado esté, dependiendo de las opciones que tenga. Y en ese momento, decidiré”.

Si Peugeot Sport finalmente sólo va a contar con tres coches, Sainz tiene muy complicado formar parte del equipo. Loeb ya tiene su sitio asegurado por contrato, por lo que las dos plazas restantes se debaten entre Peterhansel, Despres y Sainz, aunque el primero será otras apuesta segura de la marca. Esto deja un duda en Peugeot: ¿el sentimiento patrio con Cyril o la experiencia de Sainz? El español ha demostrado que preparando coches es único, como ya hizo con el Polo R WRC que lideró el Mundial de Rallyes durante cuatro temporadas y con los 2008 y 3008 que han llevado a Peugeot a lo más alto en el Dakar.

En el caso de que el equipo francés se decida por un trío puramente francés, Carlos Sainz tendría que explorar las opciones de Mini y Toyota. El equipo X-Raid se encuentra en sus olas más bajas y la llegada de un piloto como Sainz sería todo un revulsivo para ellos, aportando sus conocimientos en el desarrollo del Mini y sus dotes de pilotaje a una alineación de las más flojas entre los grandes. Por otro lado, Toyota ya ha demostrado en 2017 que están en condición de pelear por la victoria y Sainz cuenta con un gran aliado entre sus filas. La presencia de Al-Attiyah podría ser de ayuda para el madrileño y sería un gran aporte de talento para la marca japonesa, la que más colaboró en la organización del pasado Dakar.