Después de ocho días de test los de Woking han sido incapaces de rodar sin problemas y han necesitado casi un motor por día. Un año más, todo hace imaginar que la temporada será más complicada de lo esperado inicialmente.

Bander roja pretemporada McLaren

La imagen que mejor define la pretemporada de McLaren | Foto: F1

Apenas acaba de finalizar la pretemporada de Fórmula 1 y los indicios nos dejan unas expectativas bastante bajas para uno de los equipos históricos de la parrilla: McLaren. Mientras equipos como Ferrari y Red Bull parecen haber acertado con sus coches y unidades de potencia, acercándose a los todopoderosos Mercedes, en Woking van en la dirección contraria: no sólo no han mejorado, sino que cada vez van a peor, estando en la misma situación que a inicios de 2015, con un motor que no tiene potencia ni fiabilidad; eso es lo que hemos visto durante estos ocho días de test en las últimas dos semanas, en las que los coches naranjas han protagonizado una gran cantidad de banderas rojas.

Del objetivo inicial de estar en la zona alta de la parrilla (incluso soñar con alguna victoria este año), pasamos posiblemente a pelear por los últimos puntos (si la fiabilidad lo permite) con Sauber, Haas o Toro Rosso. Sólo quedan dos semanas para el comienzo de la temporada en Australia y no parece que la cosa tenga una solución a corto plazo. Y es que en el tercer año de la unión de Honda con McLaren no puede ser que esta vez tampoco hayan podido hacer un motor en condiciones. Este año, al menos, se elimina el sistema de tokens y se podrá desarrollar el motor, aunque difícilmente puedan solucionar a lo largo del año lo que no han sido capaces de hacer en los últimos meses.

Para ponernos en situación, el mejor tiempo de los test lo hizo Kimi Räikkönen marcando un 1:18.634 con el compuesto superblando, mientras que el mejor de los McLaren, el de Stoffel Vandoorne, hizo un mejor registro de 1:21.348 con el ultrablando. Lo que nos queda es una diferencia de 2,7 segundos entre unos y otros, y quedando sólo por delante de Sauber. Un resultado nada halagüeño y que, por el bien de la Fórmula 1, de esta escudería histórica (la segunda más laureada) y de Fernando Alonso, esperemos que pueda cambiar pronto.