La próxima edición del Rally Dakar no pasará por Chile y Paraguay, dos países llamados a formar parte del itinerario en 2018.

Malas noticias llegan desde Latinoamérica, donde diversos países cierran el paso del Rally Dakar por sus fronteras junto a la ASO. Un itinerario en el que finalmente no estarán presentes Paraguay y Chile, dos de los países llamados a formar parte de la mítica prueba, el primero tras protagonizar la salida este año y el segundo debido a la gran hinchada de aficionados y el apoyo de diversos sectores del Gobierno.

La ausencia de Paraguay en el Rally Dakar saltó a la prensa latinoamericana la semana pasada, debido a la filtración de una carta de  Etienne Lavigne al ministro de Deportes de Paraguay, Víctor Pecci, a mediados del mes de marzo. Un comunicado en el que el director de la prueba alegaba razones logísticas y de reparto de las etapas para comunicar que el Dakar no pasaría por Paraguay. Razones que no han sido tomadas muy bien desde el país anfitrión en 2017, donde los pilotos se quejaron de las condiciones climáticas y que podrían haber sido la verdadera razón de este cambio de planes, así como la complicación de llevar la prueba hasta la otra punta del continente dado que se espera que Argentina, Bolivia y Perú formen parte de la prueba.

“Después de varios estudios sobre las diferentes opciones de trazado para la edición 2018, por motivos de número de días de competencia, distribución de etapas y particularmente debido a la exigencia de la parte deportiva sobre la calidad de terrenos a recorrerse, lamentamos no poder llegar a integrar a Paraguay en esta oportunidad como país anfitrión para la llegada del Dakar”.

Pero las razones por las que Chile no formará parte de la próxima edición del Dakar no han sido cosa de la organización, sino del Gobierno Republicano de Chile. Tras una reunión entre Marc Coma y Pablo Squella, ministro de Deportes de Chile, la ASO y el país no han llegado a un acuerdo para que Chile regrese al itinerario del Darkar, lo que se convierte en el tercer año sin la competición en sus fronteras.

El desacuerdo económico viene dado por el canon de 5 millones de dólares que exige la ASO y que el Gobierno no está dispuesto a pagar. A pesar de que varios estudios han demostrado que la repercusión de esta competición multiplica la inversión del país, no directamente en las arcas del estado pero si en pequeñas y medianas empresas. Una decisión que tira por tierra el trabajo de los aficionados, de organizaciones y de incluso miembros del Senado, como es el caso de Don Baldo Prokurica, que durante los últimos meses han trabajado para que el Dakar regresará a las áridas tierras chilenas. Porque la prueba necesita estar en Chile para recuperar el estilo raid.

Esto nos dejará un recorrido que basará en Argentina el grueso de la prueba, contando con Perú y Bolivia como grandes aliados para conformar dos semanas de rally raid. Aunque este itinerario podría tener repercusión en el número de participantes y ya durante la edición 2017 el piloto Gerard De Rooy afirmó que no participaría si el Dakar volvía a pasar por Bolivia.

La 40ª edición del Dakar ya tiene recorrido: Perú Bolivia y Argetina