La FIA y los equipos de la Fórmula 1 han llegado a un acuerdo para el futuro de la categoría, decidiendo apostar por motores más potentes, simples y económicos.

Durante los últimos días hemos hablado de la reunión que sentó en la misma mesa a la Federación Internacional de Automovilismo, a los fabricantes de la Fórmula 1 y a marcas invitadas como Audi o Alfa Romeo este viernes. Un encuentro del que se empiezan a desgranar las primeras decisiones y parece que el futuro de los motores está claro: Más potentes, simples y baratos.

En primer lugar se mantendrá la estructura de los motores, la apuesta de motor de 1.6 litros con turbo. Esta parece la estructura predilecta para la FIA y que también encontramos en los nuevos coches del Campeonato del Mundo de Rallyes o de los exitosos modelos R5, también en la modalidad de los rallyes. Lo que si que podría cambiar es la parte híbrida, que llegó a la Fórmula 1 en 2014 y que ha supuesto un aumento considerable en el coste de los motores. La FIA presente eliminar el MGU-H, que recupera la energía mediante el calor desprendido en las frenadas, pero manteniendo el MGU-K, que aprovecha la energía cinética de las frenadas para recargar las baterías y aportar una potencia extra al motor de gasolina. Es decir que nos quedaríamos con el KERS que se introdujo en 2009 para buscar un abaratamiento de los costes.

Pero además quieren que los motores aumenten en potencia y en sonido, una medida claramente enfocada a los espectadores. Desde que se cambió de los V8 a los V6 la Fórmula 1 ha sido muy criticada, dado que mientras categorías como MotoGP aumentaban en potencia aquí se estaba recortando. No se ha planteado regresar a los V8, V10 o V12, pero si quieren aumentar la potencia de los actuales motores y para ello ya hay sobre la mesa una propuesta: Motores V6 Twin-Turbo con MGU-K. Además se plantean retirar la limitación de gasolina, que para 2017 se sitúa en 105 Kg y que obliga a los pilotos a gestionar el combustible levantando el pie.

Un primer paso en las negociaciones que ha dejado muy satisfecho a Jean Todt, presidente de la FIA, por el consenso que se ha producido entre los allí presentes. Estas son sus declaraciones en el comunicado emitido por la FIA:

“Estuve muy contento con el proceso y el hecho de que tantos y diferentes representantes pudieran acordar una dirección para la Fórmula 1 en una área técnica tan importante. Por supuesto, ahora debemos sentarnos y trabajar para definir los detalles de cómo serán exactamente los motores de 2021. Pero hemos empezado con el pie derecho y estoy desando trabajar durante todo este proceso para tomar la mejor decisión posible para la Fórmula 1 del futuro”.

Este es sólo un primer acuerdo y las negociaciones continuarán abiertas. Por el momento han marcado las primeras directrices y seguirán trabajando para que las marcas se involucren con la Fórmula 1, el objetivo es contar con al menos 6 fabricantes de motores y que las diferencias de potencia no superen el 3%. Ahora bien, veremos como afecta este cambio en el camino de la Fórmula 1, sobre todo cuando marcas como Mercedes o Ferrari se están interesando por la Fórmula E para evolucionar sus ideas y continuar con la electrificación de los modelos de calle.