Roberto Méndez, dueño del equipo RMC Motorsport, ha defendido la legalidad del Ford Fiesta R5 de Cristian García y afirma que la reclamación de Iván Ares llegó a estar redactada.

Continúa la tensión en el Nacional de Asfalto tras lo ocurrido en el Rallye Villa de Adeje y ahora ha sido Roberto Méndez, dueño de RMC Motorsport, quien ha salido en defensa de los suyos. El leonés ha dado más detalles sobre la convulsa situación vivida en Tenerife y afirma estar ya cansado de que se ponga el duda el trabajo de su equipo en general y de Cristian García en particular.

Parecía que con el comunicado emitido por Iván Ares, en el que afirma que en ningún momento realizó una reclamación en contra de Cristian García, todo había quedado aclarado. Pero las ascuas han sido sopladas desde la estructura de Caboalles de Abajo y ahora el fuego arde con más llama que nunca. Roberto Méndez ha entrado en directo en Motor en la Onda para defender la actuación de sus mecánicos y de Cristian García. Según el patrón de RMC Motorsport, el problema viene por un cambio en el suministrador de las válvulas pop-off, un suministrador homologado por la FIA desde el mes de febrero y autorizado para los pilotos del WRC 2, y por tanto también a los Nacional de Asfalto.

El problema es Oral Engineering, de origen italiano, tuvo un desencuentro con Angle Consulting, único suministrador de estos componentes hasta febrero, y la FIA retiró la homologación a los italianos el día de 11 de mayo, día que los coches pasaban las verificaciones previas al rallye. Entonces ¿era ilegal esta pieza?, si nos ceñimos al significado etimológico de la palabra “ilegal” sí que lo era, pero técnicamente estaba permitido su uso. Esto se debe a que la Federación debe notificar los cambios a los equipos con doce días de antelación, es decir que esta pieza se podría utilizar hasta el día 23 de mayo. Además la FIA ha vuelto a otorgar la homologación a Oral Engineering hoy mismo, por lo que sólo no ha formado parte de la lista oficial de suministradores durante tres días (en los que ha transcurrido la prueba). Así lo ha aclarado Roberto Méndez al programa canario:

“Estábamos pendientes del rally y no de si la válvula perdía la homologación. La RFEdeA dice que cuando hay cambios en la normativa de homologaciones se ha de comunicar doce días antes de la celebración de la prueba en la que cambia. Esto ocurrió el jueves día 11 previo al rally y era ya imposible cambiar la válvula porque estaba precintada por los verificadores de la RFEdeA”.

Aunque si algo ha molestado a RMC Motorsport, y especialmente a su dueño, ha sido el tema de la reclamación. Iván Ares ha afirmado que su equipo no realizó ningún tipo de acción contra Cristian García, pero el leonés ha desmentido el comunicado del piloto de Hyundai. Méndez confirma que la reclamación llegó a estar redactada y que no se llevó a efecto por los 400 euros que eran necesarios. Además ha mostrado su enfado y ha dejado claro que no va a tolerar más que se ponga en tela de juicio la legalidad de sus coches ni que se le quite méritos a Cristian García:

“Lo que más me jode de todo esto es que tengan que manchar un gran resultado que hace un piloto joven como es Cristian, que lo está haciendo todo perfectamente y con mucho valor en el Campeonato de España. Como no hay otra manera de hacerlo, hay que echar mierda con una cosa que no tiene sentido. Tengo la conciencia tranquila de que lo hemos hecho todo muy bien. En Canarias no hicimos tan buen rally por problemas ajenos al piloto. El pinchazo sí fue por su culpa, pero el tener que adelantar a algunos pilotos por el orden de salida que le dieron el viernes. Pero como no fue un buen rally, nadie nos reclamó. Ahora que sí ha hecho un buen rally, nos reclaman porque hay que empañar el papel que está haciendo Cristian”.

“La primera medida que tomaremos es mandar todo a la mierda e ir hasta donde sea, aunque no se corra más aquí, para dejar bien el nombre de Cristian porque no ha hecho nada malo. Pero es imposible que pase eso. No tiene sentido que pase eso. La prueba es que la reclamación estaba escrita a falta de 400 euros y luego deciden no hacerla porque se dieron cuenta de que estaban perdiendo el tiempo”.

Dos versiones de lo ocurrido y un culebrón que parece no tener fin. Esperamos que lo que queda de temporada, el Nacional de Asfalto sea más tranquilo fuera de las carreteras y que los pilotos se digan todo lo que se tengan que decir con el volante en las manos y marcando mejores cronos que sus rivales.