El Rallye Villa de Adeje ha dejado en muy mal lugar a los comisarios de la Federación Española de Automovilismo, que no aplicaron el reglamento del Nacional de Asfalto de forma correcta. Y no es la primera vez que ocurre esta temporada.

Pop-off. Desde que Cristian García cruzó la línea de meta en el Rallye Villa de Adeje, esta válvula se ha convertido en la palabra de moda en las redes sociales y las conversaciones de los aficionados. La supuesta ilegalidad de la válvula montada por RMC Motorsport dejó de manifiesto que el reglamento del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto no está demasiado claro o que los comisarios de la Federación no saben aplicarlo correctamente.

El problema viene dado por un desacuerdo entre Angle ConsultingOral Engineeringempresa que fue autorizada por la Federación Internacional de Automovilismo en el mes de febrero para suministrar sus válvulas a los vehículos R5. Esto provocó que el día 11 de mayo, un día antes de que dieran comienzo las verificaciones en Tenerife, la empresa de origen italiano perdiera la homolgación y sus válvulas ya no fueran legales. En un principio se habló de que esta válvula podría tener una legalidad de 12 días más, dado que el reglamento estipula que cualquier cambio en la normativa por parte de la RFEdA se tiene que comunicar a los equipos con dicha fecha de antelación. Pero, ¿es realmente un cambio en la normativa?

Con el reglamento en la mano, no lo es. La FIA y la RFEdA exige que los vehículos R5 cuenten con una válvula pop-off con unas especificaciones determinadas, pero no hacen ninguna referencia a la marca de este elemento. Es decir que no cambia el reglamento y haciendo un símil más entendible, la retirada de la homologación es como si caduca un baquet o un sotocasco, es ilegal desde esa fecha. Y algo parecido ocurrió en el Rally de Azores, donde los extintores que equipaban los Skoda Fabia R5 también les habían quitado la homologación y los equipos tuvieron que sustituirlos para poder correr. De quién es la culpa o de quien no, ya es un tema que la Federación tendrá que estudiar ya que Iván Ares ha afirmado que Oral Engineering envió un mail ARVidal, Sergio Vallejo y al equipo Ares Racing para que no montaran sus válvulas, informándoles de que la FIA les había retirado la homologación. Pero Roberto Mendez asegura que a él no le ha llegado ese comunicado, lo que de ser cierto le exime de la mala praxis pero no de la ilegalidad. El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

Sea como fuere, la posibilidad de que el Ford Fiesta R5 de RMC Motorsport, pilotado por Cristian García, contara con este elemento, provocó un gran revuelo en las asistencias del rallye, situadas en las inmediaciones del Centro Comercial Siam Mall. Tal y como ha confesado Juan López Frade en el programa Vuelta Rápida GT, él mismo se puso en contacto con la RFEdA, llegando incluso al presidente Manuel Aviñó, para intentar aclarar el asunto. Las llamadas del director de Suzuki desencaminaron en una auténtica locura por parte de los comisarios técnico, que debieron repasar el reglamento antes de actuar.

En el parque cerrado se presentaron comisarios de la prueba y delegados de la Federación, con el objetivo de que todos los equipos con unidades R5 y N5 desmontaran las válvulas pop-off para una inspección. Una orden que fue de forma verbal, cuando el artículo 18.2.2.3 de las Prescripciones Comunes de los Campeonatos, Copas, Trofeos y Challenges en España, estipula que estos controles deben de ser notificados por escrito al Director de Carrera, al Delegado Técnico y al Jefe de Comisarios Técnicos. Motivo por el cual todos los equipos se negaron a abrir los capós de sus coches, al no existir esa notificación escrita, salvo en el caso de RMC Motorsport  y sus mecánicos procedieron a  la extracción de estas piezas. Es decir que las unidades R5 del equipo RMC Motorsport deberían de haber sido descalificadas en ese preciso instante. Pero además está totalmente prohibido modificar partes del coche durante el parque cerrado, por lo que al desmontar estas válvulas estaban incurriendo en este mismo artículo.

Según ha explicado el miembro de Suzuki en el espacio radiofónico, finalmente todos los R5 y sus unidades N5 accedieron a quitar estas válvulas para que los comisarios pasaran a inspeccionarlas. Por lo que Cristian García, Cristóbal García, Iván Ares, Pedro Burgo, Surhayén Pernía, Sergio Vallejo, Joan Vinyes, Gorka Antxustegi, Adrián García y Eduardo Dominguez deberían de haber sido descalificados en esa noche del viernes 12, que es cuando se produce toda esta situación. No por culpa de los equipos, pero si de unos comisarios que no respetaron el reglamento existente, ya que deberían de haber precintado dichas piezas para su posterior examen después del rallye.

Artículo 18.2.2.3 Verificaciones itinerantes

“En rallyes podrán establecerse controles itinerantes en cualquier punto de tramo de enlace y en todas las zonas definidas como “Parque Cerrado”.

Serán autorizadas por los Comisarios Deportivos y comunicadas, por escrito, al Director de Carrera, al Delegado Técnico y al Jefe de Comisarios Técnicos.

En estos controles se podrá proceder al precintado y/o marcado de alguna pieza para su posterior verificación. Los Comisarios Técnicos realizarán esta operación en el menor tiempo posible y entregarán al Piloto un justificante donde se indique, el lugar y el horario de inicio y fin de la operación, el control efectuado y en el caso de que tuvieran alguna anomalía, lugar y hora que debe presentarse a la verificación de la pieza precintada y/o marcada.

El Piloto firmara una copia para el Comisario Técnico con los mismos datos”.

Pero la participación de López Frade en Vuelta Rápida GT también ha dejado en evidencia a la Federación por otros motivos, ya que está permitiendo que los Maxi Rally de Suzuki, construidos por ARVidal, y los Fiesta de RMC Motorsport estén corriendo sin contar con fichas de homologación. Los coches son legales, sí, pero en las verificaciones previas a las tres citas que ya se han disputado, ha sido necesario que un miembro de la RFEdA esté presente para explicar que las fichas de homologación se están preparando y que ese coche es legal. Los comisarios de Córdoba, Gran Canaria y Tenerife no han tenido una referencia a la hora de inspeccionar estos vehículos, tal y como se especifica en el Artículo 18.2.1.1: “Las verificaciones preliminares versarán principalmente sobre formalidades del vehículo (placas, números, etc.), características del vehículo (marca y modelo, categoría, grupo, cilindrada, etc.) y muy especialmente los elementos de seguridad esenciales tanto del vehículo como del Piloto y/o Copiloto mediante los documentos destinados al efecto (estructura de seguridad, extintor, arnés, cascos, traje ignífugo, etc.) así como su conformidad con el Código de Circulación (cuando proceda). Datos que los comisarios técnicos tiene que comprobar en dicha ficha de homologación.

Esta incongruencia viene dada porque no se ha cumplido el calendario que fijó la Federación, junto con Suzuki y Roberto Méndez. Las fichas de homologación deberían de estar terminadas por parte de los equipos antes del 28 de febrero, como así ha sido, y la siguiente semana  los inspectores de la RFEdA pasarían por las instalaciones de Caboalles de Abajo (León) y Pasarela (Galicia) para examinar los coches. Pero la visita de los inspectores nunca llegó y las homologaciones de los Swift R+ no se realizaron hasta el día antes del Rallye de Sierra Morena, lo que retrasado todo el proceso y las fichas aún no están en posesión de los equipos. Los coches no son ilegales, pero tampoco pueden demostrar su legalidad en las verificaciones más allá de la palabra de Fernando Álvarez (responsable del departamento técnico de la RFEdA).

En estos momentos la tensión entre los equipos del Nacional de Asfalto está en un punto álgido y a lo largo del programa se pudo ver un conato de discusión entre Juan Manuel Frade y Roberto Méndez, que acusaba a Manel Castrillón de mala praxis al no informarle de la ilegalidad de esta pieza al conocerlo y de influenciar al resto de equipos en su contra. Es por ello que antes del Rallye de Ourense está prevista una reunión entre los equipos para tratar el tema y conseguir llegar a un entendimiento, con el objetivo de que la competición quede única y exclusivamente en los tramos y no se traslade a los despachos.

No es oro todo lo que reluce y aunque parezca que estamos ante uno de los mejores Nacionales de Asfalto de los últimos años, la guerra fuera de las cámaras y de los aficionados está creando un mal ambiente entre los participantes. Algo que esperamos que se resuelva pronto y que volvamos a disfrutar de la competición sin acusaciones, reclamaciones o amenazas. ¡Los aficionados se lo merecen!