Gran Premio de Mónaco 2017

Vistas del circuito de Montecarlo | Foto: F1

El pasado fin de semana, el Gran Premio de Mónaco nos dejaba una carrera que, posiblemente, ha sido la peor de lo poco que llevamos de temporada. Apenas ocurrió nada en la primera vuelta, y en las siguientes los 20 coches formaban una procesión de corredores que no intimidaban a los que tenían delante. Sólo pudimos ver un poco de acción tras la salida de Safety Car, con algunos errores propiciados por la dificultad para llevar los neumáticos a la temperatura óptima de funcionamiento. O con la remontada desde atrás de Lewis Hamilton.

Y no es algo que tenga que ver exclusivamente con el aumento de tamaño de los monoplazas para este año, pues en las últimas ediciones también ha sido tónica general las escasas batallas dentro de la pista, al margen de las estrategias en boxes (acrecentado esto por el dominio de Mercedes). La carrera de Montecarlo es la más especial del año, es un GP diferente, en el que cambia hasta el formato del fin de semana. La cercanía del mar le da también un toque diferente a la carrera, a la que acuden más personalidades que en cualquier otro fin de semana de carreras.

Pero en lo que es puramente el espectáculo en pista, ahí las cosas flojean. Y con la llegada de Liberty Media, que están haciendo todo lo posible por mejorar este apartado, espero que sepan darle un aire nuevo a la carrera del Principado. Se me ocurre, así de primeras, que los pilotos deban parar al menos dos veces al boxes, para ver más variedad de estrategias. Adelantar por las calles de Mónaco es complicado, y más con estos coches cada vez más grandes.

Desde luego, ni se me pasa por la cabeza la idea de eliminar la carrera monegasca del calendario, pues la Fórmula 1 no se entiende sin Mónaco, igual que Mónaco tampoco se entiende sin Fórmula 1. Es un icono de la competición, una de sus señas de identidad, pero algo se debe hacer para que tengamos más espectáculo en pista que fuera de ella.