Fernando Alonso es el mejor piloto del mundo. Tal afirmación formulada sobre alguien que lleva desde el año 2013 sin conocer la victoria suena descabellada. Sobre todo, para aquellos menos “entendidos” sobre Fórmula 1. Pero tal afirmación es respaldada por muchos y con argumentos de peso.

Los “Alonsistas” vivimos hoy en día momentos duros, muy duros. Ver como el talento de un piloto de la talla de Fernando Alonso se desaprovecha a bordo de un coche cuyo motor no sirve ni para acabar una carrera es algo más que frustrante. Son muchos, entre los que me incluyo, que encuentran algo de consuelo mirando al pasado y recordando las gestas de “Magic Alonso”.

Ha pasado más de una década desde que el asturiano irrumpió en la Fórmula 1. Nadie lo sabía por aquel entonces, pero aquel chaval que debutaba en el año 2001 con Minardi sería quien pusiera fin al reinado del todopoderoso Michael Schumacher. Dos años después de su debut y ya en el equipo Renault conseguía su primera victoria en la máxima categoría del automovilismo. Aquel triunfo en Hungría auguraba el comienzo del reinado de Fernando Alonso. Ese mismo año se convirtió en el piloto más joven en lograr una pole position y un podio en Fórmula 1, con 21 años, en el Gran Premio de Malasia, pese a disputar la carrera con 39 de fiebre.

Dos años después llegó la gloria. En el año 2005 tras un apasionante campeonato y una feroz lucha con Kimi Räikkönen, que entonces pilotaba para McLaren, se convirtió en el primer español en ser campeón del mundo de Fórmula 1. Y no acabó ahí la hazaña, pues en el 2006 volvió a repetir la gesta. Y en esta ocasión se enfrentó al piloto más laureado en la historia de este deporte, Michael Schumacher. Fue Fernando Alonso quien con su segundo título mundial puso fin al reinado del Káiser en la Fórmula 1. Fueron dos años gloriosos. Pero desde entonces todo ha ido cuesta abajo para Alonso. Su traumático y polémico paso por McLaren en 2007, su regreso sin pena ni gloria a Renault, su etapa en Ferrari en el que rozó la victoria en el mundial hasta en tres ocasiones…hasta llegar a la pesadilla actual.

En 2015 McLaren y Honda comienzan un matrimonio lleno de promesas de victoria. Un matrimonio que en su tercer año de convivencia roza ya el divorcio. Las promesas de victoria han dado paso a promesas de mejoras que nunca llegan. Hoy en día McLaren cuenta con un coche con una potencia muy inferior a la de sus rivales, que a duras penas pelea por entrar en los puntos y que no cruza la meta en la mitad de las carreras. Ante tal panorama ¿cómo ha logrado Alonso demostrar que es el mejor del mundo?

 ¿Por qué es el mejor del mundo?

Los actuales logros del piloto español son intangibles. No se reflejan con podios ni trofeos, pero son igual de admirables. Llevar a un coche como el McLaren a los puntos es una hazaña equiparable a una victoria en otros equipos. Cuando sus compañeros de equipos con el mismo monoplaza solo pueden estar al final de la parrilla Alonso saca su magia y se coloca entre los diez primeros. Y no solo demuestra su talento en la Fórmula 1. Recientemente también asombró al mundo en las 500 Millas de Indianápolis, una de las tres pruebas que componen la santa trinidad del automovilismo (junto al Gp de Mónaco y las 24 horas de Le Mans). Siendo novato y sin apenas rodaje clasificó entre los 10 primeros. En la carrera luchó cara a cara con los mejores y más experimentados pilotos de la categoría y lideró varias vueltas. Aunque al final y como de costumbre, el motor Honda le privó de luchar por la victoria. No obstante, fue nombrado mejor rookie y dejó huella en el mundo de las 500 Millas.

Sus detractores, que son muchos, sostienen que un piloto que lucha en la parte trasera de la parrilla no puede ser considerado como el mejor. Pero esta sequía es circunstancial. 2 títulos mundiales, 32 victorias, 22 pole position y 97 podios le respaldan…y todo lo ha logrado sin contar en la mayoría de ocasiones con el mejor coche. Fernando es de los pocos pilotos capaces de sacar el 100% del rendimiento a cualquier monoplaza que tenga en sus manos. Y en eso no hay nadie mejor.

En la Fórmula 1 actual el coche tiene más peso que el piloto, por lo que una de las pocas maneras de medir objetivamente el talento de un piloto es comprándolo con su compañero de equipo. En toda su carrera, Alonso solo ha perdido una vez contra su compañero. Fue en el 2015 contra Jenson Button y con un McLaren que pasaba más tiempo en el garaje que la pista. Aparte de las estadísticas y los hechos, para el recuerdo quedan sus luchas con Schumacher en el 2006; sus lecciones de pilotaje, como aquella exhibición bajo la lluvia en Hungría 2006; sus victorias como la de Valencia en el 2012 en la que venció tras salir 11º…y muchas otras e incontables gestas.

La Fórmula 1 no deja de ser un deporte y los pilotos deportistas. Y como tales, su grandeza también se juzga por sus acciones fuera del campo, o en este caso del circuito. Como dijo Borges “La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce”. Y Fernando Alonso lo sabe muy bien. En el momento más duro de su carrera ha demostrado con sus gestos que es el mejor piloto del mundo. No hay que retroceder mucho para comprobarlo. En el último Gran Premio de Canadá y tras una nueva rotura de su motor Honda, lejos de dejarse llevar por la frustración, Fernando subió a la grada junto a la afición y regaló sus guantes como gesto de agradecimiento. Con cada abandono del McLaren, y son muchos, Alonso siempre tiene un gesto de agradecimiento hacia la afición. Los grandes demuestran por qué lo son más en las derrotas que en las victorias, y aquí Alonso siempre responde con humor, gestos amables y con honor (y algún que otro cabreo más que justificado).

La Fórmula 1 le debe otra oportunidad a Fernando Alonso. En el futuro seguirá demostrando por qué es el mejor, y esperemos que lo haga peleando de nuevo por la victoria. Por su talento, sus gestas, sus mundiales y victorias, por ser capaz de llegar más cerca del límite que cualquier otro piloto, por hacer magia hasta en las situaciones más adversas, por su pasión y perseverancia…por todo ello y más; Fernando Alonso es el mejor piloto del mundo.