Porsche ha vuelto a coronarse como campeón de las 24h de Le Mans ante la atenta mirada de Toyota, que volvió a fallar en la fiabilidad de sus coches. Sorprendente rendimiento el de los LMP2 y Aston Martin domina entre los GTE.

2017 se perfilaba como el año para que Toyota consiguiera su tan ansiada victoria en las 24h de Le Mans, pero poco a poco el fin de semana se fue torciendo para los participantes en la categoría LMP1 y Porsche logró salvar los muebles por los pelos. Una situación que a punto estuvo de dejar en la primera posición de la general al LMP2 de Jackie Chan.

El fin de semana empezaba muy bien para la gente de Toyota, que gracias a un vuelta de récord de Kamui Kobayashi partían desde la primera posición. Y además con un segundo TS050 completando la primera línea de la parrilla, quien no podía aguantar al Porsche #1 con Jani al volante en los primeros metros de carrera. Pasadas las tres de la tarde del sábado, Chase Carey daba el banderazo de salida y el primero de los Toyota comenzó a marcar el ritmo. Durante las primeras horas vimos una gran batalla entre las dos marcas, aunque los japoneses demostraron que tenían un ritmo superior y asistimos a un auténtico recital que nos dejó grandes momentos entre los Toyota #7 y #8.

Con la llegada de la noche, los Porsche comenzaron a peder algo de comba con los Toyota y por primera vez vimos como la distancia entre el primer clasificado y el segundo sobrepasó el minuto. Pero la velocidad no lo es todo en las 24h de Le Mans y la marca japonesa se encontró con fantasmas del pasado, un fallo eléctrico que dejaba el número 7 en la primera parte del circuito con un fallo eléctrico ¡Cuándo estaba liderando la prueba! Pero las desgracias no llegan solas y 45 minutos después veíamos como Lapierre, con el TS050 #9, tenía un pinchazo en un neumático trasero y al intentar llegar al boxes, para reparar el coche, se producía un conato de incendio en la parte trasera que terminaba definitivamente con el sueño de la marca nipona, que se quedaba tan sólo con coche y muy lejos del Porsche #1. Aunque no todo han sido luces para el campeón de 2016, que veía como su dorsal #2 sufría un problema en la centralita y tenía que retirarse al box para una larga reparación, perdiendo casi una veintena de vueltas y colocándose por detrás de la posición 50.

Durante la mañana el equipo Porsche tenía la carrera casi en la mano con su 911 Hybrid #1, pero a falta de poco más de tres vueltas sufría un problema hidráulico en la primera parte del circuito y se veía obligado a abandonar. El piloto de Porsche intentó reparar el coche en la pista e hizo todo lo pasible para volver al box, incluso con la parte eléctrica, pero su coche dijo basta y se quedaba tirado al final de la recta de atrás. Situación que dejaba al dorsal número 2, que perdía más de 10 vueltas con su compañero, como principal favoritos dentro de la categoría LMP1 contra el LMP2 del equipo Jackie Chan Racing, que pasaba a liderar la carrera con 3 vueltas de ventaja sobre el 911 Hybrid. ¡Final de infarto y locura de números en los boxes de Le Mans!

En la categoría LMP2, la mala fortuna se cebó muy pronto con el equipo G-Drive, que partía desde la pole y era uno de los favoritos para conseguir la victoria en este apartado. Por desgracia, Rusinov no lograba pasar de las 20 vueltas y un toque contras uno de los Porsche 911 RSR le dejaba fuera de carrera. Misma suerte que corrió el Manor #25 tras 152 vueltas, el TDS Racing #28 en la vuelta 213 y el Panis Barthez Competition #23 al borde de las 300 vueltas. Situación que dejaba al equipo de Jackie Chan, al Signature Alpine  y al Vailante Rebellion como principales favoritos para la victoria y las posiciones del podio, con la estructura del actor chino en liza por la victoria absoluta.

Porsche decidió subir al 911 Hybrid #2 a Timo Bernhard para el stint final, con el objetivo de dar el todo por el todo para conseguir la victoria contra el Oreca-Gibson de Chan. El modelo alemán voló durante las dos últimas horas de la carrera para conseguir sobrepasar al LMP2, algo que consiguió en los últimos compases de la carrera para sumar la 19ª victoria para Porsche en la mítica carrera.

Aunque sin duda el punto más caliente de la carrera ha estado dentro de la categoría GTE-Pro. Aston Martin y Ferrari han conseguido dominar durante la tarde del sábado, un dominio puntual ya que las formaciones americanas de Chevrolet y Ford también han conseguido situarse entre los primeros puestos durante la primera parte de la carrera. Primeras horas en la que tuvo lugar uno de los accidentes más fuerte de la carrera con el impacto del Ferrari 488 #57 del equipo RISI Competizione al final de la recta de atrás.

Con la llegada de la noche, el Porsche 911 RSR encontró el ritmo que su hermano híbrido perdió con la caída del sol y la formación oficial empezó a tirar camino del liderato. El dorsal #91 en manos de Richard Lietz, Frédéric Makowiecki y Patrick Pilet se convirtió en el coche referencia hasta conseguir batir a los Ferrari, Aston Martin, Ford y Chevrolet, hasta el punto de que llegaron líderes al amanecer. Pero tal como vino se fue, y los primeros rayos de sol volvieron a dar un plus de velocidad a Aston y Chevrolet, que se plantearon una batalla a tres que nos dejó una final realmente interesante. Una recta final de las 24h de Le Mans en la que Antonio García, con el Corvette, pasó a ser un firme candidato a la victoria en GTE-Pro. Pero de poco sirvieron los esfuerzos del español debido a una salida de pista de Taylor, su compañero de equipo, lo que puso en bandeja la victoria para el equipo Aston Martin Racing y la segunda posición para Ford.

De esta forma se ha completado la Triple Corona esta temporada, dando como ganador a Sebastien Vettel en el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, a Takuma Sato en las 500 Millas de Indianápolis y al equipo Porsche en las 24h de Le Mans. La pregunta es, ¿Toyota seguirá apostando por esta mítica prueba?

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