México ha vuelto a recibir a la Fórmula 1 con los brazos abiertos y la afición supera la expectativas de los organizadores en el Hermanos Rodríguez.

Las calles de Mónaco, la curiosa afición japonesa o la afición española rendida a Fernando Alonso, cada circuito tiene sus peculiaridades cuando llega la Fórmula 1 pero lo de México es otra historia. Desde que la categoría reina del automovilismo regresó al Autódromo Hermanos Rodriguez, hace dos temporadas, los mexicanos se han volcado con el gran premio y este fin de semana están dejando unas impresionantes cifras en el trazado, con la expectativas puestas en superar los 300.000 asistentes a lo largo del fin de semana.

La primera jornada del gran premio, la celebrada el viernes con las dos primeras sesiones de libres, ya impresionó cada vez que los cámaras apuntaban hacía las gradas, y en especial a la zona del Estadio. Un total de 88.118 aficionados se pasaron por el Hermanos Rodríguez para ver a los pilotos batallar contra un asfalto que más bien parecía hielo. Una cifra más que significativa ya que supone más de 70% de la capacidad del trazado mientras que en otros grandes premios el número de aficionados suele ser en torno a mitad o incluso menos. Aunque sin duda el gran día fue el sábado, donde más de 100.000 personas se dieron cita para presenciar los Libres 3 y la Clasificación. En total fueron 113.068 aficionados los que accedieron al circuito el sábado, haciendo muso del slogan del gran premio y montando una auténtica #F1ESTA del motor en el autódromo.

Y aún queda el plato fuerte. El cartel “sin entradas” lleva varios días colgado en las taquillas del circuito y se espera un lleno total en el Autódromo Hermanos Rodríguez, lo que supone más de 120.000 personas. Las ediciones de 2015 y 2016 ya dejaron un ambiente espectacular, en especial en el podio en la zona más increíble del circuito (El Estadio), y este año Lewis Hamilton tiene la oportunidad de celebrar su cuarto título mundial con una de las aficiones más apasionadas del calendario.