La Federación Española de Automovilismo ha actualizado el reglamento del Nacional de Asfalto para 2018 con la inclusión de varios anexos.

 

A través de su página oficial, la Real Federación Española de Automovilismo ha hecho públicos los cambios del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto para la próxima temporada. Catorce puntos con cambios importantes y destinados a subsanar problemas que han ocurrido este año, como ha sido el caso de las notas en el Princesa de Asturias, que esta temporada ha estrenado tramo pero algunos participantes ya tenían la información del recorrido. Además se permite una nuevo formato para las pruebas y se limita la distancia de los tramos.

Reglamento deportivo

El estamento presidido por Manuel Aviñó quiere involucrar a las marcas y a los participantes, por lo que acuerdan mantener reuniones con los organizadores de las pruebas puntuables al mismo tiempo que con los representantes de las marcas y de los pilotos, buscando una mejor adaptación de la reglamentación. Pruebas que dejarán de puntuar de forma diferente, como hemos visto con el Islas Canarias y el Rallye de Ourense este año, y todas pasarán a tener un coeficiente de 1. Además se retendrán los resultados de al menos 3, dos se descontarán de los primeros 6 rallyes celebrados y el restante se descontará del resto del campeonato.

Si una de estas pruebas incorpora tramos nuevos, como fue el caso del recorrido de Cándamo en el Princesa, en la primera pasada de los reconocimientos estará totalmente prohibido contar con notas del tramo. Una medida que viene a subsanar el descontrol de este año y donde no pudieron sancionar a los ocho pilotos que fueron pillados con notas, y que alegaron que las habían realizado a través del vídeo que la organización había colgado en YouTube. Desde 2018, esta excusa no servirá y los equipos serán sancionados. Además los shakedown se adaptan a la normativa europea y después de estas pruebas se celebrará una rueda de prensa, al igual que en el Mundial de Rallyes. Aunque sin duda una de las grandes novedades es el regreso de los ouvreurs, que repasarán las notas de los equipos prioritarios.

También se cambia el formato de las pruebas, empezando por la ceremonia de salida. Este acto protocolario adelanta su horario y además tendrá que celebrarse cera de la fanzone, medida claramente destinada para atraer a más público a las pruebas. Además se abre la puerta a las pruebas en sábado y domingo, lo que beneficiará tanto a equipos como a los aficionados que trabajen entre semana. Aunque no se deshecha el formato viernes-sábado, pero si que se restringe la organización de la pruebas:

  • viernes-sábado: La primera etapa no podrá superar las 5 horas de duración ni la segunda las 10 horas.
  • sábado-domingo: La primera etapa no podrá superar las 9 horas de duración y, en todo caso, la duración de la prueba no podrá superar las 14 horas. Además el sábado se tendrá que celebrar al menos del 70% de la prueba.

Para que la prueba no tenga tramos demasiado largo o un itinerario que implique un mayor coste para los equipos, la Federación limita la distancia de los tramos a 25 kilómetros. Una norma que dejaría fuera tramos como el de San Roque – Villacarriedo de Santander, el mítico Cañón do Sil de Ourense, el tramo de Santiago del Teide en el Villa de Adeje y varios recorridos del Islas Canarias. Mientras que a distancia total de la prueba no podrá exceder los 180 kms cronometrados, una distancia que no cumplirían los itinerarios de 2017 del Princesa de Asturias, Ourense, el Villa de Adeje o el Islas Canarias. Estas normas obligan a los promoteres de las pruebas a reorganizar sus recorridos de cara a la próxima temporada, acortando tramos o incluyendo nuevos.

A todos estos cambios hay que añadir una nueva categoría, la Copa de España de Escuderías; que el acceso a los tramos del público queda restringido a 20 minutos –por salida y meta‐ antes del paso del primer participante; la recomenzar de  incluir en la cinta de cortes de carretera la leyenda “CARRETERA CORTADA AL TRAFICO POR PRUEBA AUTOMOVILISTICA” y el el uso de cintas rojas y excepto para zonas muy concretas; así como un cambio en la señalización de “PROHIBIDO PUBLICO”, que se instalará a una altura aproximada de 50 cm y lo más alejada posible de la vía por donde circulen los vehículos de competición.

Reglamento técnico

Los vehículos N5 y R5 son los grandes protagonistas de estos cambios, en especial los último en llegar al campeonato y donde Suzuki con ARVidal y RMC Motorsport son los únicos fabricantes. Estos Maxi Rally ya son una gran alternativa a los R5, no para luchar por el campeonato, pero si para luchar por los puestos de arriba con un presupuesto más ajustado. Pero la Federación quiere que sean coches más accesibles y por ello ha lanzado un número de normas destinadas a reducir los costes en forma de limitaciones en el uso de carbono, el intercooler en las condiciones del reglamento o el número de bombines por pinza de freno a cuatro.

Además se permite homologar un nuevo juego de pistones para sobremedida y se libera la válvula Waste/Gate debido a que la presión de sobrealimentación está limitada por la válvula Pop‐Off, porque esta medida no va a aumentar el coste de los vehículos. Aunque la gran novedad es la introducción de un sistema de jokers, tanto en los vehículos N5 como en los R5, lo que limita la evolución de estos coches como ya hace el Mundial de Rallyes con los nuevos WRC.