X-Raid y Mini quieren volver a reinar en la prueba más dura del mundo y contará en la próxima edición de Dakar con dos conceptos totalmente diferentes, un buggy y un tracción total.

Después de dos años de sequía, en favor de Peugeot Sport, Mini quiere regresar a lo más alto en la categoría de coches del Rally Dakar, por lo que han modificado por completo su estrategia para la próxima edición. La formación alemana contará con un total de siete unidades, tres de ellas serán del nuevo MINI John Cooper Works Buggy con el que aspiran arrebatarle la primera posición a la marca de león y a Toyota, que volverá a contar con un gran proyecto semi-oficial.

X-Raid ya realizó una fuerte apuesta por el Dakar este año, poniendo en liza por primera vez al John Cooper Works Rally pero con el que ni siquiera lograron colarse en el podio. La nueva etapa de la prueba en latinoamerica ha convertir esta carrera en un sprint y no en una maratón, por lo que los modelos con tracción total se encuentran con una clara desventaja frente a los tracción trasera, concebidos bajo el concepto buggie. Por ello Mini se ha puesto manos a la obra y han presentado su arma definitiva, y con la que esperan volver a lo más alto: el MINI JCW Buggy. Un concepto que capitanea un motor diésel de 3.0litros y de 6 cilindros en línea, capaz de desarrollar hasta 340 CV y un par máximo de 800Nm. Mismo motor que utiliza la versión rally, aunque para el buggy han contado con la tecnología de BMW en el turbo y equipa el TwinPower Turbo de los alemanes, así como los últimos avances en la transmisión, una carrocería de plástico reforzado con kevlar y fibra de carbono  y un gran desarrollo aerodinámico, buscando la máxima eficiencia en las zonas más rápidas de la carrera sin perder agarre.

La versión Rally contará con las mismas especificaciones de la pasada edición, un modelo con el que esperan sacar provecho en algunas etapas del Dakar. En 2017 se mostró como uno de los coches más fiables mientras que Toyota poco a poco se fue quedando sin aspirante, siendo Nani Roma el único que pudo pelear con Peugeot hasta los últimos días. Por ello lo mantendrán en carrera con un total de cuatro unidades, realizando una labor de equipo entre la versión buggy y la cuatro por cuatro, algo con lo que Peugeot no contará y que les dará un plus de ventaja. Sin duda, son los favoritos para hacerse con la victoria.

Pero en el Dakar las tripulaciones con una parte fundamental y X-Raid también ha realizado cambios en ese aspecto. Con los nuevos buggies estarán presentes el finalndés Mikko Hirvonen, que ya dejó grandes sensaciones en 2017; el estadounidense Bryce Menzies, protegido de Red Bull y que cuenta con una amplia experiencia con este tipo de vehículos en su país; y el saudí Yazeed Al-Rajhi, que llegó a Mini en 2017 tras debutar con Toyota un año antes. En el apartado cuatro por cuatro Orlando Terranova, un clásico ya en Mini, y Nani Roma, que regresa a la marca que le hizo campeón tras su paso por Toyota, serán los líderes de la escuadra alemana; acompañados por el polaco Jakub Przygonski y el chileno Boris Garafulic, buen conocedor de los terrenos por los que transcurrirá la prueba.