Desde el Grupo PSA esperan sacar adelante un proyecto deportivo para la marca Opel a partir de 2020, cuando la economía de la nueva marca del grupo esté estabilizada. 

 

Tras una turbulenta situación financiera, que culminó por la venta de Opel al Grupo PSA por parte de General Motors, la marca alemana empieza a ver la salida al final del túnel. La marca del rayo espera poder solventar su situación en los próximos dos años y empezar a pensar en competición a partir de 2020. De esta forma Opel no descarta su regreso a los tramos de forma oficial y con un proyecto más sólido que la categoría R2, en la que se basa ahora su apartado deportivo gracias al exitoso Adam R2.

Por una suma de 2.200 millones de euros, las marcas Opel y Vauxhall pasaron de las manos de GM a PSA, que se convirtió así en uno de los grupos automovilísticos más potentes de Europa junto a Volkswagen. Una compra que se debía a la precaria situación de la marca alemana, que acumulaba pérdidas año tras años a pesar de sus esfuerzos por plantar batalla en el segmento C con el Astra e incluso apostando por los SUVs con el Mokka. Aunque con los nuevos propietarios llegan tiempos de cambios y Opel ya empieza a recuperarse y esperan haber solventado su situación financiera con la llegada del 2020, de modo que podrán afrontar nuevos proyectos.

El Grupo PSA tiene clara su estrategia de negocio y la competición es un valor fundamental para ellos, lo que les está llevando a colocar a cada una de sus marcas en diferentes apartado como el Mundial de Rallyes o la Fórmula E. Unas categorías a las que se podría sumar Opel, tal y como ha anunciado Carlos Tavarespresidente del conglomerado francés, a la web Motorsport News:

“Opel, al igual que cualquier marca del Grupo PSA, tendrá la oportunidad de tener su programa de deportes de motor tan pronto como cambiemos de compañía. Esto es muy claro. Actualmente el deporte del motor para Opel es muy escaso. Está el Adam R2, pero este es una categoría limitada y no tiene mucho valor para la compañía. La prioridad para Opel es sobrevivir. Ese es el punto clave”.

“En cuanto se modifique Opel, y nuestro compromiso sea 2020, podremos volver a hablar de ello y estaré ansioso por contar con ingenieros alemanes que trabajen en el automovilismo; así como ingenieros franceses, españoles e ingleses. Todo será posible siempre y cuando el resurgimiento no esté en juego”.

Entre las opciones que están encima de la mesa para Opel se encuentran los rallyes. El Grupo PSA cuenta con Citroën disputando el Mundial de Rallyes, con DS en la Fórmula E y con Peugeot en un punto intermedio del que aún no han desvelado su futuro, dejando los raids y con el Mundial de Resistencia sonando cada vez con más fuerza. De esta forma habrá que esperar a ver que sucede con Citroën, que no está teniendo un buen regreso en el WRC y que camino toma Peugeot, aunque con la marca del león dejando de lado el proyecto R5 y con un Corsa de esta categoría ya proyectado por parte de Holzer, podría ser una baza interesante para ellos. Esta opción les permitiría apostar por un certamen menos costoso como el Campeonato Europeo de Rallyes y los apartados nacionales, dejando el mercado del WRC 2 en manos del Citroën C3 R5. El Mundial de Turismos también se perfila como una gran posibilidad.