El joven piloto monegasco, que tuvo que superar dos duras pérdidas, sueña con ser campeón del mundo vestido de rojo. Su increíble progresión en las categorías inferiores de la Fórmula Uno no ha pasado desapercibida.

Fuente: Instagram oficial de Charles Leclerc (@charles_leclerc7)

Más de veinte años ha tenido que esperar el Principado de Mónaco para conocer su cuarto representante en la máxima categoría del automovilismo. Dos décadas después, éste ya tiene nombre y apellido: Charles Leclerc. Tres son los pilotos monegascos que han participado en la Fórmula Uno: André Testut, Louis Chiron y Olivier Beretta. Si bien es cierto que el primero de ellos únicamente participó en dos Grandes Premios de Mónaco en los años 1958 y 1959, sin poder clasificarse para la carrera. Chiron, por su parte, participó en quince grandes premios, convirtiéndose en uno de los pilotos más longevos en participar en una carrera de Fórmula Uno , con 55 años y 9 meses. Su sucesor, Olivier Beretta, se retiró en 1994, tres años antes del nacimiento del que es hoy piloto de Alfa Romeo Sauber.

Charles Leclerc nació un 16 de septiembre de 1997 en la ciudad de Montecarlo. Pronto, con tan sólo cinco años, comenzó a tomar sus primeras curvas subido a un kart en el trazado propiedad de la familia de Jules Bianchi, su padrino en las carreras y fiel amigo desde la infancia. Su pérdida y la de su padre – Hervé Leclerc- fueron dos golpes que tuvo que sobrellevar y a los que tuvo que hacer frente. A pesar de éstas duras pérdidas Leclerc maduró rápidamente y sacó una fuerza asombrosa para continuar pilotando sin miedos. Tres días después del fallecimiento de su padre se hizo con la pole en Bakú y al día siguiente venció. El domingo remontó desde el octavo lugar hasta la segunda plaza. Porque para Leclerc el automovilismo ha sido un asunto de familia. Su padre era piloto de carreras de Fórmula 3 en los años 90: “Me hablaba de Senna y crecí con ello. Él era mi héroe”. Desde entonces siempre ha rendido tributo a su querido padre: “Me siento más fuerte y he crecido mucho”, dijo en una ocasión. En parte, gracias al trabajo de la ‘Ferrari Drivers Academy”, a la que pertenece desde 2016. “El equipo de psicólogos me ayudaron y me hicieron darme cuenta de lo importante que es para todos ser mentalmente fuerte. Ahora soy consciente de mí mismo: las carreras son lo más importante de mi vida, pero también sé que hay otras cosas en la vida y de ellas debo extraer aun más energía”, aseguró.

Fuente: Instagram oficial de Charles Leclerc (@charles_leclerc7)

El fuerte accidente de Jules Bianchi en Suzuka tampoco ha cambiado la forma de pilotar de Leclerc. “¿Miedo? No, eso no existe. Incluso después del accidente nunca tuve la menor duda sobre mi futuro. Soy consciente que el peligro es parte de las carreras, pero cuando estoy en el ‘cockpit’ lo único que siento es adrenalina y nunca he pilotado ni un solo metro con miedo a que algo pueda pasarme”, subrayó el monegasco.

A pesar de su corta trayectoria su palmarés es amplio y extenso: De 2005 a 2009 se convirtió en doble campeón de la Provence Alpes Côte d’Azur Corse (Pacac), así como campeón cadete de Francia. Mónaco Kart Cup; WSK Euro Series; Europa CIK FIA son sólo algunas de sus conquistas antes de dar el salto a la Fórmula Renault 2.0 con el equipo británico Fortec Motorsport. Gracias al equipo holandés Van Amersfoort Racing Leclerc pudo dar el salto a la Fórmula 3 Europea en la temporada 2015. Finalizó cuarto con cuatro victorias y tres poles. A partir de ahí su carrera no ha hecho más que brillar. En 2016 participó en la GP3 Series junto a la escudería francesa ART GP. Ese mismo año entró a formar parte del programa de jóvenes pilotos de Ferrari. Ya el año pasado se impuso en la Fórmula 2. Sobresalió con una contundencia impropia de un debutante y se alzó con la corona de la antesala de la Fórmula Uno con el equipo PREMA Racing.

Su llegada a la Ferrari Academy acercan al monegasco a su sueño: “Ser parte de una organización como ésta es muy importante, porque la Fórmula Uno es un mundo cerrado. Para poder regresar es el mejor entorno porque me brindan un apoyo increíble en términos de preparación física y mental. Tengo acceso regular al simulador de la Scuderia y es una forma ideal de mejorar la técnica y también proporciona la mejor preparación posible para cada carrera”, destacó.

Así, el monegasco dará sus primeros pasos en Fórmula Uno en Sauber para ganar experiencia y prepararse para un futuro más que prometedor. Sueña con llegar a la cima de la mano de Ferrari. “Correr para la Scuderia sería la realización de mi sueño”, repite.