La FIA está en constante búsqueda de medidas que mejoren la seguridad en la Fórmula 1. Melbourne ha sido escenario del debut de los guantes biométricos. Un pequeño chip implantado en los guantes controlará las constantes vitales de los pilotos en caso de accidente y los datos recogidos se enviarán automáticamente al coche médico. 

El GP de Australia ha supuesto el inicio de una nueva temporada de Fórmula 1, y con él han llegado las novedades propuestas por la FIA. De entre todas ellas, y a pesar de la implantación del halo para proteger a los pilotos, destaca la aparición de los guantes biométricos. Al contrario de lo que pretenden otros elementos de seguridad, como el propio halo, este revolucionario invento no está destinado a evitar posibles consecuencias en caso de accidente, si no para ayudar a los médicos a saber el estado de los pilotos en todo momento.

El chip, que está integrado en los propios guantes de los pilotos, pesa tan solo 30 gramos y mide tres milímetros, con el objetivo de que los pilotos no noten su presencia. Puede estar colocado en la palma de la mano o en el dedo índice, a gusto del piloto. Mide parámetros tales como el pulso, la concentración de oxígeno en sangre o la intensidad de los movimientos. El objetivo es que, en caso de accidente, los guantes registren dichos datos y los trasmitan directamente al coche médico, sin pasar por control de carrera, para que el Dr. Ian Roberts conozca el estado del piloto aun estando de camino en el coche médico.

Su funcionamiento se basa en un emisor Bluetooth, con un radio de 500 metros, y un hardware capaz de emitir 20 paquetes de datos por segundo. Además, el sensor cuenta con una pequeña batería, que los pilotos deberán cargar posando los guantes en una base de carga tras su uso. Además de enviar los datos a los servicios médicos (de forma encriptada por la FIA), el chip es capaz de almacenar los datos de toda una sesión para ser descargados por los equipos a la llegada al box. Sumada a la función de controlar los parámetros médicos en caso de accidente, los revolucionarios guantes permitirán tranquilizar a los mecánicos en situaciones como la vivida por Sainz en Rusia, en la que debido a la naturaleza del incidente se perdió el contacto con el piloto, y por tanto se desconocía su estado.

Por ahora, la FIA no se ha pronunciado sobre su rendimiento en Melbourne, pero su presencia en la máxima categoría del motor viene avalada por numerosos test y pruebas durante todo el 2017. Las acciones de la Federación por aumentar la seguridad de los pilotos cada vez son más eficientes, y este invento es una gran prueba de ello. Con todo, su desarrollo no ha acabado aquí, sino que en los planes futuros entran otros sensores acoplados en distintas partes del mono, y que los pilotos probarán en los libres de esta temporada. El proyecto, está impulsado por el jefe médico de rescate de la FIA, Ian Roberts, y por el piloto del coche médico Alan Van Der Merwe.

Doctor Ian Roberts

“Sabemos que monitorizar a la gente es esencial en cuanto a la salud. Los accidentes de los pilotos pueden ser muy diferentes. Nos gustaría monitorizar al piloto para poder asistirle lo más rápido que podamos. El equipo médico que usamos hasta ahora sirve cuando el incidente ya ha ocurrido. Hay veces en las que no podemos acceder directamente al piloto, y también pasa que quizá no le vemos o no estamos con él y estamos en una posición en la que tenemos la información limitada”.

Alan Van Der Merwe

“Daremos acceso a los equipos en el primer año de funcionamiento de forma que podrán descargar los datos. Una vez hayamos probado la idea, tendrán los datos en el coche donde verán el pulso de los pilotos en tiempo real. Cuando empezamos a investigar sobre el proyecto, nos dimos cuenta de que tendríamos que desarrollar el sensor desde cero con los materiales que ahora mismo no se usan para estas cosas, porque ninguno pasaba las pruebas de fuego de la FIA. Lo hemos desarrollado solos porque no hay nadie que haga sensores para resistir al fuego y que tengan tanta interferencia de radio como en la Fórmula 1”.