La Federación Internacional de Automovilismo ha multado a Citroën ya que el bastidor de la dirección del C3 R5 de Yoann Bonato no cumplía con el peso homologado en la ficha en el Tour de Corse. El francés mantiene su podio en el estreno de este modelo.

Después de que Citroën Racing diera una auténtico puñetazo encima de la mesa con el estreno de su nuevo Citroën C3 R5 en el  Mundial de Rallyes, la Federación Internacional de Automovilismo encontró irregularidades en la unidad de Yoann Bonato. En concreto se trataba de uno de los bastidores, lo que le ha costado una multa de 10.000 euros a la marca, aunque este contratiempo no implicará la descalificación del piloto y el modelo francés confirma su buen estreno en el campeonato.

Este fin de semana era la fecha marcada en rojo en el calendario de las oficinas de Citroën Racing, al igual que se espera que lo sea el Rally de Alemania para Volkswagen Motorsport. La marca escogía el Tour de Corse, la prueba de casa para ellos, para poner a prueba el nuevo Citroën C3 R5 contra las unidades de Skoda, Ford o Hyundai, compitiendo dentro de la categoría WRC 2 con dos unidades y una de ellas en manos de un piloto oficial. Un estreno sobresaliente en el que no se hicieron derrogar los scratchs, que llegaban ya en el primer bucle del viernes gracias a Stephane Lefebvre y se repetían a lo largo del fin de semana en la batalla entre Citroën y Skoda por hacerse con la prueba. Y es que aunque Jan Kopecký, con una unidad oficial del Fabia R5, se alzó con la victoria, tanto Bonato como Lefebvre dieron el do de pecho en el debut de este C3, que emulaba así el estreno mundialista del DS3 en el Rally de Italia-Cerdeña de 2014 y con el francés Sébastien Chardonnet a los mandos.

Pero no todo ha sido un camino de rosas y, a los problemas de frenos que terminaron con el rallye para Stephane Lefebvre, se ha sumado una sanción por parte de la FIA. En las verificaciones posteriores al Tour de Corse, los técnicos de la prueba se encontraron con el bastidor de dirección del Citroën C3 R5 de Yoann Bonato pesaba menos de lo que viene reflejado en su ficha de homologación, en concreto pesaba 5911,6 gramos cuando en su ficha vienes reflejado un peso de 5956 gramos. Una irregularidad que no se ha saldado contra el piloto, sino que la FIA ha tomado la decisión de multar a Citroën Racing con 10.000 euros, una decisión acertada ya que no es una responsabilidad de Bonato sino del constructor.

Se espera que Portugal sea la próxima visita del Citroën C3 R5 al Campeonato del Mundo de Rallyes, donde la marca debería tener resuelta esta situación. Además tendrán que trabajar en los frenos, que fue el gran enemigo de los dos pilotos, aunque la cita peninsular será menos exigente en este apartado al tratarse de una prueba de tierra.