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Las circunstancias mandan y en China nos ha pillado el toro. Por diversos motivos no vamos a poder detallaros como están las apuestas para el Gran Premio de China con mucho detalle, pero no queríamos faltar a la cita del reto. Os vamos a dar un resumen de como están las apuestas y os contamos cual será la nuestra.

Se empieza a invertir la tónica para el favorito

La principal lectura que sacamos viendo las apuestas que nos ofrece bet365 es que se está empezando a considerar a Ferrari un rival mucho más serio después de lo de hoy. La victoria de Vettel se paga a 1.44 (lo cual no es una mala cuota teniendo en cuenta la superioridad que ha mostrado hoy Ferrari en la clasificación), mientras que la de Hamilton se paga a 4.50.

Esto nos dice que los expertos de las casas de apuestas empiezan a no ver a Hamilton y su Mercedes como todopoderosos y han visto su terrenalidad. Por contra, ven que el Ferrari ahora mismo puede luchar de tú a tú sin problemas con el monoplaza plateado, y que además parece que sus pilotos están en mejor forma que el dúo de Mercedes.

Nuestra apuesta: confiamos en Mercedes

Pese a esto, nosotros vamos a confiar en la carrera de mañana en el monoplaza plateado. Vamos a apostar a que el coche ganador será un Mercedes.

En bet365 la victoria del equipo alemán se paga a 3.75, una cuota alta (dentro de las opciones posibles). ¿Y en qué nos basamos? En la probabilidad. Si pensamos de forma lógica, lo normal es que gane Vettel usando a Räikkonen de escudero, y que el rendimiento de los monoplazas sea similar durante la carrera, con estrategias similares.

¿Y entonces? ¿Por qué apostamos al monoplaza alemán? Pues porque Vettel lleva dos victorias consecutivas y parece complicado que Mercedes no vaya a dar un golpe en la mesa en breve. Además, los estrategas de la escudería alemana están hilando más fino que los italianos este año, aunque de momento no les haya dado resultado.

Además, necesito recuperar dinero perdido después de que los neumáticos de Vettel nos rompiesen la apuesta en Bahréin. Así que… ¡a jugar!