La escudería de Woking lanza un prototipo de un futurista monoplaza – el McLaren X2 – una evolución del MP4-X creado en 2015.


En naranja papaya y con el dorsal 14, el de Fernando Alonso. Así es el aspecto del nuevo ‘project car‘ diseñado por el equipo de Woking. Denominado McLaren X2, el prototipo continúa la línea de su antecesor: el MP4-X, lanzado a finales del año 2015.

El color naranja papaya, al igual que en el MCL33 pilotado por el Alonso y Vandoorne, cubre la mayor parte del monoplaza, a excepción del azúl presente en la aleta y el alerón trasero. Futurista, sofisticado y con un diseño muy trabajado el McLaren X2 no pasa desapercibido para cualquier los aficionados al automovilismo. El cockpit cerrado y las ruedas carenadas son unas de las principales peculiaridades de esta creación. Pero además, según indican sus creadores, la energía se almacenaría en especiales baterías finas integradas en la propia estructura, con la posibilidad de integrarlas a lo largo de la carrocería. Dentro, el monoplaza contaría con un alternativo sistema híbrido y solar con el que podría recuperar parte de su energía. “El X2 utiliza celdas solares montadas en la superficie como fuente de energía regenerativa. Esto podría complementar los sistemas existentes a bordo o implementarse como una opción de impulso. Siempre que los automóviles funcionan a plena luz del día”, explican desde la web. Se trata, por tanto “de una forma de energía utilizable fácilmente disponible, ¿por qué no capturarla para que funcione en armonía con las tecnologías existentes que ahorran combustible? Si se desarrollara esta tecnología, podría tener enormes beneficios no solo para los conductores sino también para el medio ambiente”, dicen.

Además de todo esto, McLaren quiere dar un paso más. Para ello ha creado un sistema de control del monoplaza mediante señales cerebrales. “El X2 podría controlarse a través del monitoreo de señales eléctricas dentro del cerebro del conductor. El vehículo estaría equipado con sistemas de control de gestos visuales o paneles de instrumentos holográficos. Y el conductor sería constantemente medido y monitoreado, para ayudar con los niveles de hidratación y el enfoque y la concentración óptimos, proporcionando también un método único para medir y comprender el rendimiento y los niveles de energía durante períodos de intensidad de estrés diferente”. Un sistema quizás demasiado futurista para cuya puesta en marcha aún se necesita meses de investigación y desarrollo.