La evolución del equipo francés es una de las grandes sensaciones de la temporada en la Fórmula 1. Después de dos años luchando en la parte media baja de la parrilla, se han confirmado como el cuarto equipo en las seis primeras carreras. Renault ha vuelto y no quiere volver a marcharse.

Carlos Sainz, rodando en las calles de Mónaco | Foto: Renault

Renault está siendo una de las revelaciones de la temporada en la Fórmula 1. Después de seis carreras disputadas, el equipo francés ocupa la cuarta posición del Mundial de Constructores con 46 puntos en su casillero. Están por delante de McLaren, Force India y Haas, pero lejos de la lucha por el título. No obstante, la lucha de Renault no es esa, al menos por el momento. En 2016, los de Enstone sólo habían sumado seis puntos a estas alturas del campeonato, y en 2017 esa cifra era de 14 puntos, lejos de los 46 que suman actualmente. Como veis, el progreso es evidente.

La evolución de Renault desde 2016 es extraordinaria. Elaboración propia.

“Es muy bueno ver las cosas que están pasando”, ha declarado su jefe de equipo, Cyril Abiteboul, para la web de la Fórmula 1. “En 2015 estábamos un poco en ninguna parte desde el punto de vista del rendimiento del motor y en nuestra relación con Red Bull. Tampoco estábamos seguros de lo que pasaría después de nuestro programa de Fórmula 1”, ha añadido. En el fondo, el equipo estaba ocupado estableciendo una hoja de ruta que ahora, dos años después, comienza a dar los frutos del trabajo bien hecho.

El motor, el punto débil de Renault

Desde la entrada de la era híbrida, el punto más débil de Renault ha sido el motor. Los problemas de fiabilidad y la falta de rendimiento han sido constantes, pero poco a poco la unidad de potencia francesa se está acercando a sus competidores. “Las ganancias provienen de que estamos dando la vuelta a Enstone y a Viry (su base de motores)”, ha declarado Abiteboul. Además, el jefe de equipo de Renault ha admitido que “tras su marcha en 2011 habían perdido contacto con la Fórmula 1” al ser sólo un proveedor de motores. “Nuestra mentalidad en términos del desarrollo del rendimiento ha cambiado. Tenemos un grupo dedicado de personas e instalaciones de pruebas”, ha asegurado.

Sin embargo, Renault sigue lejos del rendimiento de Mercedes y Ferrari. Clientes como Red Bull piden más, y Abiteboul ha admitido que no todo es perfecto. “Todavía tenemos que mejorar la calidad, la fiabilidad y la logística. No me preocupa mucho el rendimiento. Tenemos lo que hace falta, pero necesitamos convertirnos en uno de los mejores, sino el mejor”, ha reconocido. Cuando el equipo regresó a la Fórmula 1 no fijaron metas a corto plazo, ya que su intención era luchar por el campeonato en 2020 o 2021. Quisieron ser realistas, dejar a un lado las ilusiones y pensar en un objetivo posible. Pero el progreso de Renault no sólo ha sido posible gracias al equipo.

La pareja de pilotos, otra de las claves

Renault apostó por Kevin Magnussen y Jolyon Palmer en su regreso a la Fórmula 1. Dos pilotos que, como todos, contaban con talento para competir en el Mundial, pero que no estaban (ni están) entre los mejores de la parrilla. Además, tampoco contaron con un coche competitivo para pelear regularmente por los puntos. Como dato, hay que decir que en 2016 ninguno de los dos pilotos llegó a la Q3. Además, sólo puntuaron en 3 de las 21 carreras disputadas. El equipo terminó noveno en el Mundial de Constructores, sólo por delante de Sauber y Manor. Después de una primera temporada decepcionante, los resultados sólo podían ir a mejor. Y así fue.

Renault decidió prescindir de Magnussen en 2017 y apostar por Nico Hülkenberg. El alemán contaba con más experiencia que el danés, y además aportaba más talento y confianza al equipo. Gracias a la mejoría del coche y a la fantástica temporada del piloto alemán, los resultados no tardaron en llegar y Hülkenberg puntuó en tres de las primeras cinco carreras. Sin embargo, la nota negativa estaba al otro lado del garaje. Jolyon Palmer no lograba estar a la misma altura que su compañero, y sólo un brillante fin de semana en Singapur hizo que no acabara la temporada sin puntuar. El inglés finalizó la carrera sexto, pero eso no evitó su marcha del equipo.

El rendimiento de Nico Hülkenberg desde su llegada al equipo francés está siendo brillante | Foto: Renault

A falta de cuatro Grandes Premios para el final llegó el momento de Carlos Sainz. El madrileño respondió a las expectativas desde el principio, y en su primera carrera con Renault acabó 7°. El equipo acabó la temporada sexto en el Mundial de Constructores, penalizado por la fiabilidad y la escasa aportación de Palmer. Ahora, Renault tiene una de las mejores parejas de la parrilla. Hülkenberg y Sainz son pilotos muy rápidos, con talento y regularidad. “Tenemos una alineación que se ajusta plenamente al plan, a la ambición y a las expectativas de todas las personas que se han unido a nosotros”, ha afirmado Abiteboul.

En Canadá, Renault introducirá una evolución en el motor y también algunas novedades aerodinámicas. Todavía queda mucha temporada por delante, pero Renault camina en la buena dirección. Por detrás, la amenaza de McLaren, Haas y Force India es constante, e incluso Toro Rosso estuvo por delante del equipo francés en Baréin. No sabemos lo que pasará en el futuro, pero Renault tiene la base y los pilotos para seguir acercándose a su mayor objetivo: ser campeones del mundo.