Toyota Gazoo Racing logra los dos mejores tiempos en los entrenamientos libres de las 24 Horas de Le Mans, aunque los no híbridos han estado muy fuertes. En GTE, Porsche parece el equipo a batir, pero habrá que esperar porque todos se han guardado.

A las cuatro de la tarde se ponían en marcha estos últimos test de las 24 Horas de Le Mans y los equipos se apresuraban para salir a pista para seguir probando sus monturas y prepararse para la clasificación. La prisa de los equipos fue tal que con la llegada de la bandera verde se formó un ligero tren a final del pit lane, en el que prototipos y GTs se fueron organizando para tomar su primer contacto con la pista del día. Unos kilómetros fundamentales para hacer las comprobaciones necesarias para verificar las mecánicas.

Y aunque se trataba de una sesión de entrenamientos libres, nadie se ha querido guardar y desde los primeros minutos se ha rodado a un ritmo muy alto. Los Toyota pronto se hicieron con el control de la tabla de tiempos gracias a Sebastien Buemi y Mike Conway, primeros en subirse a los TS050 de la marca japonesa. Al igual que no tardaron en llegar las banderas amarilla, inauguradas por el Manor Ginetta #5, en manos de Michael Simpson. Una neutralización de los test que tuvieron su réplica en la primera hora con una salida del LMP1 de ByKolles o el pinchazo del Porsche #96.

A la hora llegó el cambio de pilotos en Toyota y Fernando Alonso se subió al dorsal #8 tomando el relevo de Buemi, al mismo tiempo que Conway lograba batir a sus compañeros y se situaba al frente de la tabla de tiempos. Esta ha sido la primera vez que el asturiano se subía al LMP1 en la semana de la carrera, después de haber estado presente en los test de hace dos semanas y donde marcó el mejor tiempo.

Los problemas no sólo llegaron por incidentes en pista y durante unos minutos el pit-lane estuvo paralizado por el LMP2 de Algarve Pro Racing, que se quedó detenido por un problema en el motor, que no arrancaba. Aunque sin duda el gran ritmo que los equipos han impuesto ha sido el gran protagonista con salidas de pista de Posche, Ford o Aston Martin, y con la frenada en Mulsanne como el punto más crítico.

La primera mitad de los entrenamientos libres finalizaba con el Toyota #7 a frente de la general con 1,3 segundos sobre el SMP Racing #11 y dos segundos y medio sobre el segundo de los TS050 de la marca japonesa. Los rusos de SMP no sólo se colaban entre los dos prototipos híbridos, sino que se situaban cuartos con el dorsal #17 por delante del primero de los Rebellion, el R13 #3. Mientras que en la categoría LMP2 era Idec Sport quien lideraba la tabla de tiempos con el dorsal #48, Porsche hacía lo propio en GTE-Pro con tres unidades y el 911 del Gulf Racing era el más rápido en GTE-Am.

La segunda mitad de los entrenamientos no arrancó bien y a los pocos minutos el Porsche #93 impactaba contra el muro en la chicane de Hunaudières y se dejaba la parte frontal obligando a declarar la Slow-Zone; mientras que el Rebellion #1 hacía un trompo en la última curva, salvando por poco el muro de meta. Aunque los tiempos también mejoraron tras cruzar las seis de la tarde y Pechito López marcó el récord hasta el momento, siendo el primero ne bajar de los tres minutos y veinte segundos.

En el equipo SMP Racing un viejo conocido de la Fórmula 1 como Vitaly Petrov, de quien seguro que Fernando Alonso no guarda un buen recuerdo, se subió al LMP2 y Manor regresó a la pista después de muchos minutos en el box, debido a problemas en la mecánica de su Ginetta. Aunque si hubo unos protagonistas para la hinchada española, estos fueron Antonio García y Miguel Molina, que por primera vez coincidieron en pista con el Corvette y el Ferrari respectivamente. Mientras que Fernando Alonso tomó el relevo en el Toyota minutos después. tras un cambio en el frontal.

En la recta final de la sesión, el Toyota #7 dominaba los tiempos por delante de los prototipos no híbridos de SMP y Dragonspeed, aunque Buemi apuró los últimos minutos para llevar el dorsal #8 a la segunda posición y Laurent el Rebellion#3 a la tercera. Dragonspeed y SMP Racing, con el tiempo de Jenson Button, completaron los cinco mejores tiempos en LMP1 y en la general. En LMP2 fue otro ex-piloto de Fórmula 1, Jean-Eric Vergne, quien se hacía con el mejor crono a los mandos del G-Drive; mientras que entre los GTE-Pro el dominio de Porsche se confirmó con los dorsales #93, #92 y #91 a frente de la tabla. Un dominio de la casa alemana que se repetía en GTE-Am, con dos 911 en la primera posición y el Ferrari de Spirit of Race cerrando las posiciones de preferencia.