La actual temporada de Fórmula 1 está dejando muchos señalados, muchas cabezas a punto de ser rebanadas, pero también reflejando que el espectáculo, con estas normas, cada GP aminora mas, y eso es un grave problema.

Carrera de Fórmula 1 – es.motorsport.com

La temporada actual de la Fórmula 1, está dejando pocas sorpresas, y si hay alguna, es mas bien negativa y grave. Equipos ilustres como McLaren y Williams hundidos; el dúo dinámico de arriba formado por Mercedes y Ferrari peleando por las victorias, salvo alguna irrupción puntual de Red Bull; y un equipo beneficiado por el talento de un gran piloto que va para estrella mundial, hablamos de Sauber y Charles Leclerc, premiados por su buen hacer y el descalabro de las dos grandes escuderías en horas bajas.

Lo cierto es que con los cambios introducidos en la normativa, se esperaba mayor igualdad, pero nada mas lejos de la realidad. Parece haberse acentuado dos divisiones dentro de la F1: una con Mercedes y Ferrari, y con Red Bull peleando por entrar en la lucha; y otra por ascender a esa primera división, encabezada por Renault y Haas. La nota mas triste es para los equipos McLaren y Williams, luchando por no descender mas allá de esa segunda división.

Los aficionados no quieren ver una Fórmula 1 de contención, ni de gasto, ni de motores, ni de combustible, ni de piezas que te hacen penalizar. Estamos en el deporte del motor, de la vanguardia de la tecnología y de la aerodinámica, no es de recibo ver a pilotos sufrir por tener que reservar kilometraje, no pudiendo salir a dar un numero de vueltas en las sesiones de Libres para el deleite del público, que paga religiosamente sus entradas para disfrutar de este espectáculo.

De igual manera que no es de recibo tener dos, o incluso tres divisiones dentro de la F1. Parece haber equipos de fábrica, los que luchan por el todo, y los equipos B, o incluso C, que están por rellenar, sin opciones a casi nada. Cada día se hace mas patente que tras la sesión de clasificación de los sábados, está casi predefinido el orden de terminar la carrera, salvo que un hecho inoportuno y casual lo cambie.

Esta no es la Fórmula 1 que los amantes del motor queremos, esto no es el espectáculo que ha llamado a inscribir en la historia a muchos grandes pilotos, esto es un tostón de dimensiones bíblicas. Y ahora es turno de Liberty, junto a los equipos de buscar soluciones, soluciones urgentes para la competición y para su producto. Mientras tanto, cada vez que veo deporte motor en la tele, miro con envidia sana a Dorna y su producto de motociclismo…