Fernando Alonso

La fecha del Gran Premio de Australia, adelantado una semana de lo que suele ser habitual al arrancar la Fórmula 1, hace que Alonso tenga que decantarse entre el Mundial de Resistencia o el ‘Gran Circo’ en su primera cita

Fernando Alonso sigue sin llevarse demasiadas alegrías cuando escucha hablar de Fórmula 1. La última mala noticia la ha recibido sin si quiera subirse en su monoplaza, pues ha venido de la mano de Liberty Media al organizar la nueva temporada 2019.

La organización del GP de Australia anunciaba que adelantaba una semana su cita con la F1. Trasladaba la fecha al fin de semana del 14 al 17 de marzo de 2019. El cambio supone que el día 15 de marzo, Alonso tenga también su primera cita con el WEC, las 1500 millas de Sebring. Esto le obliga a escoger si quiere formar parte de la parrilla de salida del primer GP de F1 de la temporada o seguir con su aventura por las carreras de resistencia que tan buen resultado le están dando.

La agenda apretada de Melbourne

El problema de tener que escoger esta fecha viene dado al acumularse numerosos eventos en el país. Pues, la semana anterior a la carrera tendrá lugar el Festival Moomba y la posterior al Gran Premio es el comienzo de la liga australiana. Si a ello sumamos una organización con más de medio año de antelación hace que el GP que da comienzo a la temporada sume casi 300.000 espectadores cada vez que se realiza.

Andrew Westacott, director ejecutivo de la Corporación del Gran Premio de Australia, se mostró entusiasmado por dar de nuevo comienzo a la temporada en Melbourne: “Anunciar la fecha del GP de Australia de 2019 a más de ocho meses del evento son noticias fantásticas y esperamos que esto anime a visitantes de dentro y fuera de Australia a visitar Melbourne y Victoria”, señaló.

Las opciones a plantear

Alonso, que tiene por objetivo conseguir la Triple Corona, suma ahora otro reto. Es líder en el mundial de resistencia y podría ser su tercer título mundial. Y aunque no sea un título de F1, no deja de ser un título de máximo nivel. Pero la situación se complica si además del WEC. Si decide correr las 500 millas también se perdería su cita con el GP de Mónaco en F1. Y, obviamente, la escudería que le ponga un coche en pista quizá no permita dos ausencias en el calendario. Menos aún si cosecha victorias en otras disciplinas y no en F1.

El futuro de Fernando Alonso de momento sigue estando en los monoplazas, eso está claro. Ahora solo él sabe cuál es la opción para pilotar el año que viene y qué elige y descarta. El asturiano, por tanto, deberá volver a hacer magia como él sabe. Aunque esta vez el “truco” será cuadrar  fechas  para obtener opciones a la victoria.