El piloto monegasco, cuyo fichaje por Ferrari para la próxima temporada se da por hecho, es una de las grandes revelaciones de la temporada en la Fórmula 1. Si en Haas tomaran la decisión de bajar a uno de sus pilotos para subir a Charles Leclerc seguro que no se arrepentirán.

charles leclerc - sauber alfa romeo f1

Leclerc, una de las revelaciones de la temporada | Foto: F1

La zona media de la Fórmula 1, ese lugar ocupado por varias escuderías como Haas, Renault, Force India y McLaren, es un territorio en el que perder una décima te manda directo al fondo del pelotón. Pero hay un equipo que, especialmente en las últimas carreras, ha abierto un pequeño margen con el resto de competidores. Y no es otro que Haas, una escudería joven (es su tercera temporada en la competición) de la que se habla casi cada fin de semana.

Desgraciadamente para ellos, lo que se dice no suele ser bueno, y es algo que tiene que ver con las actuaciones de sus pilotos: Kevin Magnussen y Romain Grosjean. El danés ha conseguido la mayoría de puntos del equipo, y de hecho está a sólo 15 de batir su mejor marca en F1, lograda en el año de su debut en McLaren. Pero su comportamiento en pista deja mucho que desear, y no son pocos los pilotos que se han quejado de su agresividad a la hora de pilotar. El último fue Fernando Alonso, quien se tuvo que ir por el exterior en varias ocasiones para no chocar con él.

En el otro lado del box está Grosjean, un piloto que ya lleva sus años en el Gran Circo, pero que no termina de rendir como se espera de él. Suma ya cuatro abandonos en lo que va de año y sólo ha puntuado en Austria. Por su fuera poco, en la salida de Gran Bretaña los dos pilotos del equipo chocaron entre sí. De seguir igual, no extrañaría una destitución. Llegado el caso, ¿quién sería el elegido?

Yo no tengo dudas, mi favorito es Charles Leclerc. Un piloto novato que ya le ha cogido el aire a la competición y cuyo rendimiento no para de subir. En las primeras carreras, como es lógico, le costaba seguir el ritmo de su compañero, pero una vez dominado el Sauber, ha sido capaz de acabar en la zona de puntos en cinco carreras (Azerbaiyán, España, Canadá, Francia y Austria). En Silverstone marchaba también en puntos cuando un neumático mal apretado le obligó retirarse.

Si con un Sauber (que ha mejorado mucho, todo hay que decirlo) es capaz de hacer esto, ¿qué podría hacer subido a un Haas, el cuarto coche de la parrilla? Sin duda, sería un buen salto antes de su inevitable llegada a Ferrari, sea en 2019 o más adelante.