La Fórmula Uno ya piensa en sus planes de cara al futuro y en los posibles cambios que tendrá que afrontar para adaptarse a los nuevos tiempos. Por ello, Ross Brawn, director deportivo de la F1, ha declarado que nada impide que en un futuro los coches de esta categoría puedan llegar a ser eléctricos. “En 5 años o 10 años, si existiese la necesidad o el deseo contar con otro formato de motores en la Fórmula 1, lo haremos. Nada nos impide tener una F1 eléctrica en el futuro”, declaró el británico.

Pero las reacciones no se han hecho esperar, y Alejandro Agag, CEO de la Fórmula E, ha dejado claro que los coches eléctricos seguirán corriendo en exclusiva en esta categoría hasta 2039.

“Ross dijo que la Fórmula 1 podría volverse eléctrica en 10 años, y básicamente no pueden. La Fórmula E tiene una licencia exclusiva con la FIA por 25 temporadas, y sólo hemos hecho cuatro. Entonces, la primera Fórmula 1 que podría ser eléctrica es en 2039, si no renovamos nuestro acuerdo con la FIA entonces, pero no veo ninguna razón por la cual no deberíamos renovar”, dijo el español a la revista Autosport.

Sobre la convivencia de la F1 y la FE, Agag se mostró muy satisfecho con la existencia de ambas competiciones y no ve un problema en que ambas tengan un campeonato al margen de la otra.

“Creo que somos muy diferentes y somos totalmente compatibles. No hay competencia en absoluto, son dos series completamente compatibles. Tengo una gran admiración por Ross Brawn, pero en este caso simplemente se equivocó en las matemáticas. Puede haber la posibilidad de que la Fórmula 1 sea eléctrica, pero obviamente eso no es posible sin hablar con nosotros porque tenemos exclusividad con la FIA. Podrían hacerlo fuera de la FIA, pero no podrían denominarla Fórmula 1, porque la Fórmula 1 es un nombre que pertenece a la FIA, así que todo está bastante claro”, finalizó Agag.