Estos días veremos numerosos artículos de apoyo a Fernando Alonso, otros de crítica y también otros tantos analizando con datos en mano su trayectoria en estos años de Fórmula 1.

Fernando Alonso

No quiero ser en estas líneas un simple analizador de datos. Tampoco un palmero del asturiano. Si que, en cambio, voy a tratar de dar mi visión de esta noticia, de su impacto y causas, y el agradecimiento, eterno, a un piloto que derrotó en pista al más grande de todos los tiempos, el ‘Kaiser’ Michael Schumacher, y que le llevó a levantar dos títulos mundiales.

No cabe duda de que esta noticia del asturiano es, para nuestro país, un gran palo. Nos quedamos en la categoría reina del automovilismo con Carlos Sainz como único representante ( y de momento sin equipo para 2019). A la vista está que Alonso, llegado a una edad y tras 4 años tormentosos de amargura y sinsabores, prefiere disfrutar antes que el competir en una categoría que se va devaluando poco a poco con sus decisiones.

Anteriormente si no eras campeón de Fórmula 1, no eras considerado como un dios del olimpo. Hoy en día (por suerte) existen otras grandes categorías en auge como la Fórmula E, la IndyCar, el WEC, la NASCAR, y algunas que seguro me dejo en el tintero.

La Fórmula 1 poco a poco pierde su esencia. Equipos B, sufragados por los equipos A y listos para ser usados como bancos de pruebas debido a la restricción de test. ¿En qué gran categoría de competición están tan restringidos los test? Un sin sentido. Por aquí, los adeptos a la F1 se están desanimando y las compañías ni se plantean entrar en este circo en el que solo unos pocos se reparten la guinda del pastel.

Fernando se ha cansado de competir con un equipo cliente (de Renault) que no va ni para atrás, que arrastra problemas desde hace un lustro, cada vez con menos dinero, sin túnel del viento propio efectivo, y sin perspectivas de que eso cambie.

Prefiere competir en el WEC con Toyota, o en la Indy (quizás con McLaren), donde sabe que sí podrá contar con material de primera calidad para luchar por los campeonatos. La dicotomía entre la felicidad o la lucha contra los elementos.

Nada que reprochar al asturiano. Se va uno de las grandes, probablemente entre los 5 mejores pilotos de toda la historia de la Fórmula 1. El que desbancó al Gran Kaiser, aquel que con un ‘troncomóvil’ era capaz de hacer magia. ‘Magic’ Alonso se marcha. Probablemente no sea un adiós de la Fórmula 1, sino un hasta pronto. Tan pronto como alguien le ofrezca volver tras alzarse con la triple corona, dándole medios para luchar por su tercera antorcha Mundial de Fórmula 1 con la que cerrar su magnífica carrera.

Mientras tanto, disfruta, diviértete, pelea en pista, vuelve a lo más alto del podio, a acaparar los flashes, en definitiva a ser campeón del mundo. Muchas gracias por tanto, y hasta pronto.