Zak Brown ha admitido por primera vez que la culpa de los recientes fracasos de McLaren no es enteramente de Honda. Y ha reconocido que el MCL33, el monoplaza de esta temporada, es “extremadamente malo”.

El MCL33 de Alonso en el GP de Italia | Foto: McLaren

El director ejecutivo de McLaren admite en declaraciones a Motorsport-Total.com que no han fabricado un monoplaza a la altura de la competitividad actual en la Fórmula 1. “Seguiremos desarrollando este coche, pero desafortunadamente fabricamos un monoplaza extremadamente malo que no responde a los cambios, una indicación de que no es un buen coche”, dice Brown.

McLaren no puntuó ni en Bélgica ni en Italia, algo que quizá era de esperar, pero las cosas no pintan bien para los de Woking. “Desafortunadamente, no espero que los resultados mejoren en las próximas carreras, quizás mejoremos en alguna pista, pero no espero ningún milagro”, reconoce el americano. Y eso se debe al paso atrás que parecen haber dado con el MCL33. “Otros equipos han evolucionado más rápido que nosotros. Si paras de evolucionar, en realidad estás retrocediendo. Sabíamos que pistas como Spa y Monza no serían buenas para nosotros, y eso se confirmó. Tenemos que entender y resolver nuestros problemas”, declara al medio alemán.

Quizá parte de la culpa la tenga la falta de liderazgo y los constantes cambios en la plantilla. Muchos jefes de equipo y directores técnicos han pasado por la escudería británica en los últimos años. “Ya sea un equipo de Fórmula 1 o una empresa de tratamiento de agua, ninguna organización puede tener éxito cuando falta estabilidad. Hubo falta de claridad y liderazgo. Era una estructura que simplemente no estaba bien. Debido a que no había liderazgo, nadie fue capaz de detectar los problemas antes de tiempo “, opina Brown.

Cuestionado por los problemas con Honda, Brown considera que “los problemas se agravaron por la situación del motor”. Pero admite que no todo fue culpa de Honda. “No fue todo su culpa, definitivamente no, pero hubo un montón de problemas, sanciones y daños en el motor, y eso hizo que fuese más difícil diagnosticar dónde nos encontrábamos”, explica.

Pero la temporada 2018 ha sido una “brutal llamada de atención” para el americano. Brown dice tener “un plan” diseñado a cinco años vista. El objetivo de ser competitivos, por tanto, está fijado en 2023. El primer paso ha sido la contratación de James Key como director técnico. Pero el británico no se unirá a McLaren hasta 2019, por lo que no podrá participar en el diseño del monoplaza de la próxima temporada. El de 2020 será su primer monoplaza en Woking, y en 2021, con la nueva regulación, McLaren puede dar el paso adelante que necesita para volver a luchar por los títulos.