Sébastien Ogier se alza con su sexto título consecutivo en el Mundial de Rallyes, el segundo con el equipo M-Sport.

El Campeonato del Mundo de Rallyes más apasionante de las últimas décadas se ha terminado decidiendo por los abandonos en la última prueba de la temporada. Los contratiempos de Neuville y Tanak han terminando dejando el título de pilotos en manos de Sébastien Ogier a falta de un solo tramo para el final. El francés logra su sexta corona de forma consecutiva.

La batalla a tres bandas por el Campeonato de Pilotos del Mundial de Rallyes, en el que Sébastien Ogier contaba con la ventana de llegar liderando, ha tenido un tímido desenlace en el Rally de Australia. La corona de 2018, la segunda bajo la última reglamentación de la Federación Internacional de Automovilismo, ha vuelto a caer en las manos de Sébastien Ogier, con los abandonos de Thierry Neuville y Ott Tanak en el último bucle de Australia le garantizan despedirse de Ford por todo lo alto.

Después completarse las dos primeras etapas, la batalla entre Ogier y Tanak por el título era el gran aliciente del rallye. Y es que aunque Thierry Neuville aún contaba con opciones, un mal inicio del fin de semana lastró su rallye y en el arranque del último bucle sufría un golpe y arrancaba una rueda trasera, lo que le dejaba fuera y arruinaba sus opciones al título. Y en la siguiente especial era Ott Tanak el que sufría un percance al impactar con un árbol, quedando fuera y dejando el Campeonato de Pilotos en manos de Ogier de manera matemática.

Sébastien Ogier se alza así con su sexto título y reduce a tres la diferencia con Sébastien Loeb, el piloto más laureado de la historia. Un gran final para su etapa con el equipo M-Sport, en este 2018 con el respaldo de Ford, antes de recalar de nuevo en las filas de Citroën, donde llega como la gran esperanza. ¡Enhorabuena campeon!