Una vez acabada la temporada 2018, toca hacer balance de cómo ha ido la temporada para Williams. No pueden estar contentos, ya que han acabado al fondo de la clasificación, siendo últimos. Sólo 7 puntos han conseguido tras 21 carreras.

La pretemporada de Williams

En febrero salía a la luz el nuevo FW41 para la temporada 2018, dispuesto a llevar a cabo las veintiuna carreras que había por delante. Seguían con el motor Mercedes, el mejor de la parrilla, al menos, durante la temporada anterior, lo que hacía tener esperanzas a los de Grove.

Los elegidos para afrontar las carreras con este nuevo monoplaza serían Lance Stroll y Sergey Sirotkin, contando con la ayuda de Robert Kubica como piloto reserva.

La temporada de Williams

Los pilotos del equipo de Grove no han conseguido hacer una buena temporada. Durante gran parte de la temporada, tanto Lance Stroll como Sergey Sirotkin, no salieron del fondo de la parrilla, tanto en clasificación como en carrera.

El coche no funcionaba y ambos pilotos tampoco podían sacarle el máximo provecho a pesar de llevar el todopoderoso motor Mercedes. Al final han acabado la temporada en última posición en el Mundial de constructores. Con solo 7 puntos conseguidos únicamente en dos carreras: Azerbaiyán e Italia.

En Bakú Lance Stroll consiguió acabar octavo, obteniendo la mejor posición para el equipo esta temporada. Más tarde, en Monza, ambos acabaron en los puntos, ocupando las posiciones novena y décima. Beneficiados también por la descalificación de Romain Grosjean.

Por lo tanto, mala temporada para el equipo Williams, que no ha conseguido levantar cabeza. Tras acabar quintos en 2017, se han hundido en la tabla esta temporada. El agresivo cambio de diseño que llevaron a cabo, copiando varios conceptos de distintos equipos, no ha funcionado.

La anécdota de Williams

La anécdota del equipo sin duda corre a cuenta de Robert Kubica, ya que se subió al FW41 en los Libres 1 en el GP de España para probar el coche. Fue la primera sesión oficial que disputó el polaco tras siete años fuera de la categoría reina.

Sin duda, este acontecimiento despertó mucha expectación, ya que tenía que demostrar cómo reaccionaría su mano lesionada y si podía tener buen ritmo a pesar de la lesión que arrastra tras su accidente en 2011. Sin duda, confirmó que estaba en forma y que su lesión no le impediría sacar un buen partido al monoplaza.

Los conflictos de Williams

Antes de comenzar la temporada no estaba muy claro quién ocuparía el segundo asiento del equipo. Confirmado Lance Stroll, Robert Kubica y Sergey Sirotkin se disputaban la plaza libre. Finalmente, en enero el ruso ganó la “puja” por el segundo monoplaza de Williams, quedando claro en este caso que lo que buscaba el equipo era apoyo económico, más que un talento. Sin embargo, tras acabar la temporada con un solo punto, Sirotkin ha perdido su asiento, a pesar del patrocinio de SMP. Tanto la empresa como el piloto se quejaron públicamente del pobre rendimiento del FW41 tras conocer la decisión.

El futuro de Williams

Salvo gran cambio en el desarrollo del monoplaza, no se verá un gran Williams el año que viene, aunque se ha renovado por completo a los hombres encargados de pilotar el monoplaza.

Robert Kubica será piloto titular en 2019 habiendo pasado 8 años desde que completase su última temporada completa en la Fórmula 1. Todo un ejemplo de superación el del polaco, que tendrá que demostrar que puede estar al máximo nivel y que, a pesar de su lesión, puede sacar el máximo rendimiento al coche.

Al otro lado del garaje tendrá a un piloto que debutará en Australia 2019. George Russell, campeón de la Fórmula 2 esta temporada, disputará su primera temporada de Fórmula 1. El joven británico, que tiene el apoyo de Mercedes, tendrá la oportunidad de demostrar lo que vale a los mandos del coche de los de Grove.